João Félix vuelve al Metropolitano. La mayor inversión en la historia del Atlético de Madrid. Y, probablemente, también el gran fracaso de visión por parte del club rojiblanco. El mayor despilfarro.

A João lo ficharon desde el Benfica a cambio de 127 millones de euros en verano de 2019, tras la venta de Antoine Griezmann al FC Barcelona. Le presentaron bajo el lema de ‘puro talento’, como un futbolista llamado a deslumbrar en el panorama continental, con toda una carrera por delante, muy prometedora.
Condiciones en cuanto a calidad tenía y sigue teniendo, desde luego. El problema, como el tiempo ha demostrado, es que el talento no lo es todo, ni la única condición necesaria, para triunfar en el fútbol. Y menos en un equipo tan pasional como el Atlético, dirigido por un entrenador para el que el esfuerzo no se negocia. Algo en lo que, precisamente, João siempre ha dejado mucho que desear.
La estancia de João Félix en el Atlético de Madrid ha estado marcada por la irregularidad, las lesiones, y un eterno periodo de adaptación inacabado. Entre medias, un único punto álgido con la épica liga de 2021, que ayudó a amenizar la espera por la explosión de un talento innato que todavía no se ha producido. Tampoco lejos del Metropolitano.

El Cholo y João, polos opuestos, terminaron de chocar definitivamente tras la desastrosa primera vuelta de los rojiblancos el curso pasado, antes del Mundial. Ese momento donde parecía que Simeone había alcanzado un punto de no retorno, y que el propio técnico argentino llegó a reconocer como su momento más complicado como entrenador del Atlético.
La paciencia con João Félix se había terminado, y el luso tuvo que salir al Chelsea en forma de cesión. Al llegar, no tardó en tirar su primer palo a El Cholo y al Atlético, ensalzando el estilo ofensivo del cuadro ‘Blue’: «Es el fútbol que me gusta jugar. Me siento libre», espetó. Pero la realidad es que su sentir no acabó correspondiéndose sobre el campo, y João volvió a estrellarse de nuevo.
En verano, sólo pasó por el Atlético para sufrir la cuesta de Los Ángeles de San Rafael, mientras buscaba otra salida para alejarse del proyecto que Simeone había conseguido reconducir en cuanto João Félix se marchó. Casualmente.

Ya el último día del mercado, con el tiempo encima, terminó lubricando su salida al Barça, de nuevo en forma de cesión, para volver a ser libre y de paso intentar generar algo nuevo aparte de problemas. Superado el ecuador de la temporada, tampoco lo ha conseguido.
En el Barça, João Félix ha seguido siendo el jugador mayoritariamente intrascendente de Atlético y Chelsea. Sin protagonismo y relegado a un segundo plano en el banquillo, bajo la sombra de canteranos que sí responden con constancia y contundencia como Lamine Yamal o Fermín López, a João se le acaba el tiempo mientras la gente empieza a darse cuenta de que quizás El Cholo tenia razón.
Precisamente, uno de los pocos partidos en los que João Félix ha dado un paso al frente ha sido ante todavía su equipo en propiedad, en la ida, anotando el único tanto del encuentro. Aquel día, subido a la valla en la celebración de un gol donde sacó todo el rencor que lleva dentro hacia los primeros y que más confiaron en alguien que todavía no ha demostrado nada por donde ha pasado, quiso reivindicar su condición de utilidad que a la jornada siguiente se volvió a esfumar.
Hoy, de nuevo ante un Metropolitano que le recibirá de forma hostil, volverá a contar con ese plus de motivación que sólo el Atlético es capaz de despertar en un jugador cuyo crecimiento sigue estancado desde que dio el salto a la máxima élite europea. Quizá incluso se salga y vuelva a hacer un gran partido.

Lo que ya se deja entrever es que el Barça tampoco pagará por él en verano para ficharle, y Jorge Mendes tendrá que volver a hacer malabares para colocar a un producto averiado por el que ya nadie pica, mientras el Atlético seguirá arrastrando un pufo que difícilmente podrá saldar.
Imagen principal: Edit Marta Calle.


















