Hoy ya eres el máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid, el equipo que te ha visto crecer como persona y futbolista en la última década. Llegaste siendo un niño con aquella cresta de jugador rebelde que lucías en la Real Sociedad. Un verso libre sobre el campo, donde actuabas como extremo puro deleitándonos a todos con la calidad que siempre has tenido, pero en otro rol muy distinto al actual.
Hiciste la mili con El Cholo hasta convertirte en lo que eres hoy, un futbolista total, admirado en todo el mundo, y con la capacidad de dirigir el juego de tu equipo sin escatimar un ápice de esfuerzo. Así eres tú, Antoine. Un jugador por el que vale la pena ver fútbol, y por el que tus aficionados se sienten identificados por lo que representas en el campo: puro Atleti.

Tú, Antoine, que has experimentado un profundo proceso de maduración al comprender el mensaje de El Cholo (no todos lo hacen), para entender que el talento, sin esfuerzo, no es suficiente. Y tú, Antoine, que te has convertido en la obra perfecta de un técnico legendario hasta ser tu mejor versión y un jugador referencia a la altura de lo que necesitan los tuyos.

Tú, Antoine, que viviste los últimos años dorados del Calderón y la magia que impregnaba un ambiente único en el fútbol español. Y tú, Antoine, que anotaste el primer gol del Metropolitano para empezar la nueva era.
Tú, Antoine, que te convertiste en campeón del mundo vistiendo la rojiblanca y que mostraste tu sincero agradecimiento a El Cholo por haberte hecho quien hoy eres hasta alcanzar los sueños más inalcanzables. Tú, Antoine, que supiste rectificar ante el error de marcharte al bando contrario y lo hiciste todo para volver a los brazos de tu creador y de tu gente. A donde eres feliz.

Tú, Antoine, que asumiste el peaje de los que necesitaron más tiempo para perdonarte y que siempre te has ocupado de responder sobre el campo para construir un Atleti más grande, a la altura de la exigencia y sacrificio que allí te han inculcado desde el primer día.
Tú, Antoine, que sueñas también con levantar la liga que te falta y la Champions que lloraste, sin perder la fe en que si se cree, y se trabaja, se puede.

Tú, Antoine, que desprendes Atlético de Madrid por los cuatro costados y sabes mejor que nadie que en este equipo todo cuesta un poco más, pero también todo sabe mejor. Tú Antoine, que ya superas a mitos como Luis Aragonés, y que tanto te identificas con lo que representa la rojiblanca, con la que buscarás agrandar tu legado y seguir deleitándonos con tu mágico fútbol mientras haces un Atleti mejor.
Imagen principal: Edit Pablo Benítez.


















