Era un partido que podía suponer el final de una etapa y Rafa Benítez sobrevivió como un gato con su séptima vida. El Celta llegaba a Balaídos con la necesidad de ganarle al Granada y con el miedo de sufrir una derrota y quedar condenado antes de Año Nuevo ante lo que parecía un descenso inevitable.

El gol de Larsen en la primera mitad fue balsámico, junto a un Tapia que dominó el encuentro en el centro de campo y permitió al equipo sufrir, pero sin caer en el tipo de novatadas que le ha quitado tantos puntos en los últimos minutos.
Los de Vigo se colocan con 13 puntos en la clasificación y con la posibilidad de salir del descenso en las próximas jornadas si logran aumentar la racha de resultados (lleva más de un mes sin conocer la derrota).

Parece paradójico, pero el Celta está aumentando su nivel de puntuación en los partidos en los que peor ha jugado. La clave ha sido que el equipo de Benítez ha dejado de conceder goles a cambio de, también, bajar ostensiblemente su faceta ofensiva.
Analicemos sus últimos cuatro encuentros de liga: los de Benítez lograron en Valencia su primera portería a cero consiguiendo que los ‘chés’ no rematasen a puerta en los 90 minutos, pero el único disparo celeste fue en los minutos finales.

Frente al Cádiz, el equipo fue incapaz de superar a un rival con 10 desde la primera parte y, pese a rematar en 26 ocasiones, no fueron capaces de anotarle dos tantos al portero suplente de Ledesma, un David Gil que hizo un partidazo frenando a los vigueses.
Rafa Benítez decidió echar el cerrojo en Vallecas y dar por bueno desde el primer minuto el empate sin goles. Un 0-0 en el que el juego visitante fue inexistente y en el que el Rayo Vallecano fue amo y señor del encuentro.

Por último, una buena media hora inicial le permite adelantarse ante un Granada muy débil, pero en la segunda mitad, el RC Celta no fue capaz de pisar el campo rival y se vio sometido por un equipo que todo apunta a que estará en Segunda División la próxima temporada.
Cuatro encuentros en los que sólo ha anotado dos goles, pero los de Benítez lograron sus únicas tres porterías a cero desde el inicio de curso. Rafa Benítez ha sacrificado esa anarquía ofensiva que sorprendió a todos los aficionados a principio de temporada a cambio de la anunciada solidez defensiva que todo el mundo esperaba tras su fichaje.
Al Celta le quedan dos encuentros (contra el Villarreal como visitante y contra el Betis como local) para acabar la primera vuelta fuera del descenso y tratar de conseguir una victoria frente al Amorebieta que le acerque a las rondas finales de la tan soñada ‘metálica’ o ‘innombrable’ Copa del Rey.
Es el inicio, pero Rafa Benítez ha logrado tranquilizar a los fantasmas que pedían su destitución y el Celta ya parece engancharse a los equipos que lucharán por la salvación y no estar con los descolgados Granada y Almería.
Imagen principal: @RCCelta.


















