Con prácticamente todo decidido, se ha quedado un final de campeonato algo insulso. Muy poco en juego. El título decidido. La Champions, también. El Cádiz rozó el milagro con un tanto al final del encuentro de Sergi Guardiola, pero todos sus rivales directos por la permanencia no fallaron. Con dos jornadas por delante, únicamente un milagro puede salvar al conjunto gaditano. Comenzamos con ‘La Prórroga de LaLiga’ de la jornada 36.

La Prórroga de LaLiga – Jornada #36:
El Cádiz, hasta el último aliento:
El Cádiz afrontaba el último billete de tren disponible para no quedarse varado en la estación de la Segunda División. Un derbi, ante el Sevilla, con múltiples seguidores gaditanos en las gradas del Sánchez-Pizjuán. El partido comenzó con un error tremebundo de Chris Ramos que podría costar un descenso. Sin portero, el delantero envió el balón fuera.

El tiempo se acababa y una polémica decisión del VAR anulaba el primer tanto de los amarillos. Pero, en el último instante, Juanmi filtró un pase para que Sergi Guardiola se convirtiese en el héroe de la tarde. Un gol que metía de lleno al Cádiz en la pelea por quedarse un año más en Primera División y un partido digno de destacar en ‘La Prórroga de LaLiga’ de esta semana.
A Madroa, como siempre, al rescate:
Un gol del Cádiz que se recibió como un jarro de agua fría en Balaídos. Confesaba Claudio Giráldez que sabían del resultado y eso originó algo de nerviosismo. De poder afrontar el partido desde la calma a necesitar los tres puntos.

La alineación fue discutida. Sin Iago Aspas, Mingueza o Hugo Álvarez, el Celta realizó una primera parte paupérrima. Para más desgracia de los vigueses, Álex Berenguer anotó el gol de la temporada. Un saque olímpico que enmudeció la ciudad gallega que se veía solo dos puntos por encima del descenso.

En el segundo tiempo, saltó la caballería. Iago Aspas, Mingueza y Hugo Álvarez dieron un aire fresco al conjunto celeste. Hugo Álvarez fue la estrella. Primero una asistencia tras caño a Williot Swedberg, otro héroe de la afición, para empatar el partido. Después un golpeo que no fue suyo, sino que iba impregnado con toda la fuerza de Balaídos para remontar el partido y dar media permanencia.
Otro protagonista criado en A Madroa que celebraba con furia mientras el maestro, Iago Aspas, veía orgulloso cómo otro de los suyos se puso la capa de héroe.

La revelación que puede convertirse en desastre:
Las Palmas vivía un sueño. Europa era un objetivo posible, aunque García Pimienta llevaba a la calma. «No, no es un objetivo para un club humilde», decía el técnico catalán tras la victoria contra el Rayo Vallecano en enero. Un triunfo que marcó el comienzo del declive del equipo canario. De soñar con Europa a comenzar a sentir el agobio de un descenso cada vez más próximo.
Únicamente dos puntos de los últimos 33 para colocarse a cinco puntos de la quema. El partido ante el Betis era vital, pero sólo se consiguió un punto, aunque puede valer para sellar su participación un año más en Primera División. Seis unidades separan a canarios y gaditanos que se miden en un encuentro a vida o muerte. En caso de derrota, la última jornada será de infarto para una revelación que puede convertirse en desastre.
Imagen principal: Edit Pablo Benítez.


















