La relación entre Benítez y la grada de Balaídos era conocida por su frialdad. El público reclamaba la falta de autocrítica por parte del técnico madrileño y el cántico de ‘Benítez vaite xa’ era ya el pan de cada día en la grada viguesa.
La afición no apoyaba a un entrenador que tenía la menor puntuación por partido en la historia del Celta, y también era el técnico mejor pagado de la historia del club. Pero es cierto que, aunque, en gran parte, por el bajo nivel de sus competidores, Benítez tenía al equipo fuera de descenso.

Marián Mouriño tomó una de las decisiones más importantes desde su mandato como presidenta y decidió rescindir su contrato y apostar por Claudio Giráldez, un entrenador que puede ser desconocido para el gran público. Pero, ¿quién es Claudio Giráldez?
Claudio Giráldez era el actual entrenador del Celta Fortuna, uno de los mejores equipos de la Primera Federación. Nacido en ‘O Porriño’, Claudio jugó en las canteras de Real Madrid y Atlético de Madrid, pero acabaría haciendo carrera en el fútbol gallego y despidiéndose del fútbol con un descenso a Tercera División de la mano de su querido Porriño Industrial. Compaginaba ser coordinador de las categorías inferiores del club con entrenar en el fútbol base, y poco después, daría el paso a la base del Celta.

Un breve paso por el fútbol amateur con el Gran Peña, equipo que se convertiría poco después en el Celta Gran Peña (tercer equipo de los vigueses), y el club olívico le daría las riendas del Juvenil A, equipo que deslumbró a todo el norte de España ganando su liga con varios de los jugadores que ahora empiezan a sacar la cabeza en el primer equipo.
El técnico asumiría el puesto del filial celeste tras la salida de Onésimo y, en menos de dos temporadas, ya tiene su oportunidad en el primer equipo.

¿Cómo juegan sus equipos?
Claudio es un técnico que apuesta por un juego especialmente alegre y combinativo, lo que ha llevado al Celta Fortuna a quedarse a las puertas en el playoff de ascenso a Segunda División la temporada pasada y a estar a cuatro puntos de un Deportivo de La Coruña que marca el ascenso directo este año.
No duda en apostar por los más jóvenes y le da igual dejar en el banquillo a pesos pesados del equipo. También es muy resolutivo, pues, ante la falta de centrales, apostó por una defensa de tres en la que los defensores son laterales o un mediocentro y, frente a la carencia de un delantero centro goleador, apostó por potenciar la llegada de todos sus jugadores de segunda línea.

Además, tiene una cualidad de la que carecía Benítez y que le permite conectar totalmente con la afición: la autocrítica. No sólo es alguien de la casa y dirige un equipo con grandes automatismos y muy rico ofensivamente, sino que Claudio se caracteriza por su autocrítica en rueda de prensa y por ser un gran comunicador, algo decisivo si realmente quieres que tus aficionados estén de tu lado.
El fútbol es imprevisible y la lógica no tiene por qué acabar funcionando positivamente, pero todo el mundo que está metido en el fútbol vigués sabía que nadie merecía más esta oportunidad, ni parecía estar más preparado, que Claudio Giráldez.
¿Acertó rechazando firmar por el Mirandés a principios de temporada o por Espanyol y Levante en marzo? No lo sabemos, pero Claudio está ante la oportunidad de su vida y no parece que la vaya a dejar pasar.
Imagen principal: @RCCelta.


















