El Granada CF parece recuperar la sonrisa en el tramo decisivo de la temporada. El conjunto nazarí ha encarrilado varios resultados positivos y ha conseguido salir de los puestos de descenso tras mucho tiempo. Uno de los nombres propios está siendo el de Cristina Postigo, una jugadora que está cumpliendo en todas las posiciones que requiere su equipo.

Cristina Postigo es ese tipo de jugadoras que suele pasar por desapercibida para los medios y no acapara portadas. Sin embargo, la jugadora malagueña es una de las más importantes del Granada en los últimos años. Central por naturaleza, lateral ocasional por sus cualidades y ahora reconvertida a pivote por necesidad. Postigo siempre cumple donde se lo pide Roger Lamesa.
Los inicios de Postigo en el fútbol comienzan como la mayoría de chicas: jugando al fútbol con chicos. La futbolista nacida en Cártama (Málaga) da sus primeros pasos como jugadora en la UD Santa Rosalía Maqueda, un club de barrio de la provincia. La defensora militó en este club desde los seis años (Prebenjamín) hasta los 16 años (Cadete), donde justo después, en la temporada 2014/2015, ficha por el Málaga CF.
A pesar de su juventud, Postigo se asentó muy rápido en el primer equipo blanquiazul. Desde el primer momento, mostró que no tenía miedo a enfrentarse a las grandes y fue creciendo muy rápido como futbolista. En Málaga se dieron cuenta que tenían en su plantilla a un auténtico diamante en bruto: jugadora disciplinada, muy buena técnicamente, rápida, inteligente y con un liderazgo innato.

Su mejor momento en el Málaga llegó en la temporada 2017/2018, donde consiguió el ascenso a la Liga Iberdrola. Esa campaña del conjunto blanquiazul fue un auténtico espectáculo y Postigo fue una de las jugadoras más importantes. Al año siguiente, viviría el descenso en la última jornada, pero su año fue para enmarcar y muchos equipos ya empezaron a apuntar su nombre en sus agendas. Fue un año repleto de emociones que le hicieron madurar mucho como futbolista.
Siguió en el club de su tierra un año más en Segunda, donde nuevamente fue una de las más destacadas. El Málaga no consiguió el ascenso y la jugadora tomaría una decisión muy dura. Postigo decidió marcharse al Granada CF en la temporada 2020/2021 de la mano de José Herrera, exentrenador malaguista, y daría un paso adelante en su carrera. El proyecto nazarí era muy ambicioso y tenía cosas grandes en mente.
Ahora suma cuatro temporadas en el primer equipo del Granada y ha acumulado 100 partidos vistiendo la rojiblanca este mismo fin de semana. Un total de 18 encuentros en Liga F, 72 partidos en Primera RFEF y 10 duelos en Copa de la Reina. Es una de las jugadoras más queridas del club andaluz. Y no es para menos.

Líder dentro y fuera del campo. Cristina Postigo fue nombrada este mismo curso como quinta capitana del conjunto nazarí. En su primera temporada, ya la calificaban como la mejor incorporación del curso y, con los años, se ha visto que su fichaje fue todo un acierto. Con todos los entrenadores que han pasado, ha sido titular indiscutible y muy importante.
Esta temporada está siendo una de las más especiales para la jugadora y el Granada. Tras conseguir el pasado curso un ascenso de ensueño con su equipo, ahora tocaba rendir en su regreso a la élite. El debut en Liga F fue un sueño hecho realidad: victoria en Los Cármenes ante la Real Sociedad.
Todo parecía ir sobre ruedas, pero la mala racha del Granada hizo que el equipo fuese cuesta abajo. Un total de 13 jornadas han estado en descenso. El equipo parecía jugar muy bien al fútbol, pero los resultados no acompañaban. Muchos goles y puntos tirados en los descuentos, pero el conjunto nazarí no tiró la toalla.

El año 2024 ha empezado muy bien para las rojiblancas. Todavía no conocen la derrota y la victoria de este fin de semana ante el Levante Las Planas (1-2) les ha dado oxígeno para seguir luchando. Han conseguido al fin salir del descenso tras mucho tiempo de manera merecida. El Granada encadena cinco partidos sin perder, sumando nueve de los últimos quince puntos.
El partido de Postigo ante el Levante Las Planas es para analizar con lupa. La jugadora cartameña actuó como pivote en este encuentro y lo hizo a las mil maravillas. Ya había jugado en esa posición siendo más pequeña por su salida de balón, pero nunca en el conjunto nazarí.
El experimento de Roger Lamesa funcionó gracias a la lectura de partido de la jugadora. Siempre bien posicionada en el campo y siendo el eje del medio que mantuvo al equipo en pie en todo momento. Cortó balones decisivos, hizo buenas coberturas, llegó muy bien en segunda línea a área rival y dio mucha libertad a jugadoras del medio, como Alicia Redondo, en la faceta defensiva.
Cristina Postigo suele actuar como central en el Granada o incluso como lateral derecho cuando el equipo ha necesitado tapar a alguna jugadora peligrosa del rival, así como para cubrir lesiones. La futbolista no para de demostrar que siempre cumple con buena nota donde la pongan y que, a día de hoy, es imprescindible para las rojiblancas.
A veces, puede olvidarse que tan sólo tiene 26 años y un gran futuro por delante. Postigo ha vivido de todo en el fútbol y aún tiene un largo camino que recorrer. El Granada tiene una grandísima jugadora en sus filas y sería muy importante conseguir la salvación para mantenerla. Seguro que este es el mayor deseo de la afición nazarí, que se ha volcado completamente con el equipo.
Imagen principal: @GranadaCF_Fem.






















