Aragón ha sido testigo de nobles y célebres personajes históricos como Fernando el Católico, Miguel Servet y Benedicto XIII; monumentos como la Basílica de Nuestra Señora del Pilar o el Castillo de Albarracín, y sucesos deportivos de renombre como la Recopa del Real Zaragoza. Pese a que los últimos años del fútbol aragonés no han sido para recordar, una pequeña localidad del noreste de la región ha comenzado a hacerse un nombre en la tercera categoría de nuestro país: Tarazona.
El secreto de lo ¿imposible?
Tarazona, como decíamos al principio, es una localidad del noreste de Aragón muy cercana a las fronteras con Navarra y la provincia de Soria. En ella habitan alrededor de 11.000 personas, o al menos eso dice el censo de 2024, entre el Parque Natural del Moncayo y el río Ebro.
Visto así, lugar idílico para pasar unas buenas vacaciones rodeado de naturaleza y alejado de la civilización. Su equipo de fútbol es el más pequeño en toda la historia de la Primera Federación. Con todo esto, la pregunta que todos nos hacemos es… ¿cómo es posible que compitan al más alto nivel en la categoría?

Pues como dice su presidente, Aniceto Navarro, desde luego que no hubiera existido posibilidad alguna sin la unión y esfuerzo de todos los que conforman la institución, y el apoyo de patrocinadores y el Ayuntamiento. 350.000 euros necesitaban para poder competir una temporada más y, por suerte, lo lograron. Estos pequeños detalles son los que marcan la diferencia para el devenir del curso pues, como suele decir el refrán, la unión hace la fuerza.

Todos sabemos que el fútbol mueve masas, pasiones y hasta montañas. La SD Tarazona es ejemplo de cómo gestionar a la altura un club de fútbol en una categoría deficitaria como esta. No hablemos ya de lo deportivo, habiendo sentado las bases desde el primer momento en que se ascendió desde Segunda Federación.
Es, desde luego, emocionante ver cómo luchan contra todas las adversidades posibles y salen ganadores a base de humildad, esfuerzo, trabajo, constancia y pasión por unos colores y apoyar al equipo de su ciudad.

Fort Tarazona:
Ahora que entramos en lo meramente deportivo, quisiera hacer una pequeña comparación con algunos cuentos o historias que quedarán para la posteridad. Decía la introducción de Asterix y Obelix algo de la Galia ocupada por los romanos…menos una aldea poblada por irreductibles galos que resiste frente al invasor.
Pues eso es Tarazona en el fútbol moderno que tanto rechazamos: un club con humildad que resiste a sucumbir ante las feroces atrocidades del fútbol moderno, que no deja de poner más y más trabas para aquellos equipos con menos posibilidades en lo económico con respecto a otros conjuntos.

Y por continuar con el mundo cinematográfico…¿alguno de vosotros recuerda Fort Apache? Yo, que soy joven, no tuve el placer de verla en su momento, pero habla de una guerra entre los pobladores de un fuerte y los indios apache tras la llegada de Owen Thursday. ¿Y si su puesto lo ocupa el gran Juanma Barrero?
El entrenador, ex jugador de equipos como el Atlético de Madrid, Numancia, Cartagena y Alcorcón entre otros, llegó en el verano de 2024 después de descender con el Atlético Baleares. Poco alentador, ¿no?. Pero el fútbol siempre da oportunidades y hay que tener en cuenta la importancia de los contextos.
Barrero cogió a un recién ascendido que logró clasificar en la 13º posición del Grupo I, dos puntos por encima de la salvación. En la temporada 2024-2025 obtuvo un más que meritorio sexto puesto, a cinco del playoff y siguiendo una línea continuista de local y visitante. Apenas tres derrotas en los 19 partidos disputados en el Municipal.

A día de hoy, ocupa la octava posición, a un solo punto del playoff y demostrando niveles de rendimiento individual, colectivo y de competitividad enormes. Todo equipo que pisa su estadio suele volver con el mismo botín: sin puntos. Hay quien dice que es más difícil ganar en Tarazona que en casa del Bayern de Münich. No deja de ser una comparativa graciosa, pero desde luego la visita al Municipal es lo más parecido a una cita con tu dentista.
Ha sido capaz de potenciar jugadores hasta tal punto de que algunos ya han dado un salto de categoría. Adrián Fuentes llegó a Tarazona después de un año mejorable en Lugo y marcó 16 goles con dos asistencias. Resultado: firma por el Córdoba, que fue su equipo hace varias temporadas, y acumula ya seis tantos con los blanquiverdes en LaLiga Hypermotion.

Diego Fuoli, que ahora pertenece al Sabadell, fue uno de los 10 mejores porteros de la categoría e incluso ‘top 5’, aunque se puede debatir. Lluis Llácer, Sergio Camus, Marc Trilles, David Cubillas, Agüero y las nuevas incorporaciones como Andrés Borge y Carlos Nieto (ex zaragocistas), Bakary Traoré, del Elche, Imanol Alonso, Castroverde, Álvaro Jiménez, Busi, Armero y muchos más.
De local, las premisas son claras: no conceder goles y ser efectivos de cara a puerta. No parece que les esté yendo mal. Y el objetivo es aún más claro: llegar al fútbol profesional. El milagro de la SD Tarazona sigue su curso y, quién sabe, igual llegará el día en que sea uno de los participantes en la categoría de plata del fútbol español.
Imagen principal: @SDTarazona.






















