Tocaba hablar ya de uno de los proyectos más interesantes y peculiares del Grupo II de la Primera Federación. Peculiar, porque vive su segundo año en la categoría de bronce después de un año complicadísimo en el verde y los despachos de Santo Domingo. La AD Alcorcón, como todo equipo recién descendido de LaLiga Hypermotion, buscaba ascender lo más rápido posible para regresar al segundo escalón de nuestro fútbol. La realidad fue bien distinta, por lo que el club busca hacer olvidar cuanto antes lo vivido en el curso 2024-2025.
La continuidad del proyecto en la AD Alcorcón con Pablo Álvarez:
En una categoría que tritura y fulmina sin piedad ni paciencia a los entrenadores, la AD Alcorcón le llevó la contraria. No fue nada fácil el año, y menos para un Pablo Álvarez que, hasta la fecha, la categoría más alta en la que había entrenado había sido la Segunda Federación, de la mano de Navalcarnero y San Sebastián de los Reyes.

Al joven técnico le llegó la oportunidad de dirigir a todo un candidato al ascenso en una división extremadamente exigente y…bueno…digamos que las cosas se pudieron hacer mejor, pero no dejó de ser un año de aprendizaje personal donde pudo ganar muchísima experiencia y cerciorarse de lo que supone esta liga.
En su segundo año al frente de la AD Alcorcón, el objetivo sigue siendo el mismo. Mejorada la plantilla, se trabaja en mejorar las instalaciones y la sensación es de intentar avanzar en todos los aspectos que rodean al club. Se busca conectar con una afición desgastada pero ilusionada por lo que puede darse a final de curso, siendo un equipo humilde y de barrio donde su gente no es que sea lo más importante: probablemente sea lo único que importa, con todo el respeto a la parcela deportiva que, quieras que no, va ligada.

Pero volvamos a Pablo. Como decía antes, un técnico joven, con hambre y ambición para lograr cumplir objetivos de enjundia. Sus esquemas suelen ser ofensivos, variando de los 4-3-3 a los 4-2-3-1 pasando por 4-4-2 en ocasiones. Clave la presencia de Esteban Aparicio y Mariano Carmona, uno de los hombres de moda en el Grupo II; la verticalidad de Rafa Llorente por las bandas y las zurdas de Raúl Blanco y el ya veterano Borja Martínez. Entre todos ellos suman seis de los siete goles que ha anotado el equipo en las 10 jornadas disputadas.

Olvidar los fantasmas del pasado:
Después de una temporada sumamente complicada, que precisamente no quedará en el recuerdo de los aficionados por motivos positivos, tocaba despejar la mente, resetear y volver a pelear en una liga con aún más equipos candidatos al ‘top 5’. ¿Cuáles son las claves viendo las primeras 10 jornadas?
Lo primero: hacerse fuerte en casa. Los alfareros solo han ganado uno de los cinco partidos jugados en Santo Domingo. Es más, de los 13 puntos obtenidos, apenas seis son de local gracias a los tres empates cosechados de local. Claro, que si de 10 partidos solo ganas tres, es complicado aspirar a cotas mayores.

Si seguimos observando los registros en su feudo, en los últimos tres partidos no han visto puerta (Atlético Sanluqueño, Sabadell y Sevilla Atlético). Hay mucho margen de mejora ahí, siendo fundamental que los atacantes no piensen en marcar el segundo gol antes del primero. Es decir: calma frente a la portería rival. La ansiedad y ganas de hacer las cosas bien, en estas situaciones, suele ser un fatal enemigo.
Y es que sí, el principal y único rival de la AD Alcorcón es…la propia AD Alcorcón. Nada de ansiedad, agobios ni prisas. Sí, ya han pasado unas cuantas semanas, pero el equipo está a tres puntos del último puesto que da acceso al playoff. Y en esas situaciones, no solo de local, sino de visitante, hay que dar una imagen competitiva a la altura de lo que se exige.

Las dos victorias en Antequera y Tarragona deben ser ejemplo de lo que tiene que hacer el equipo, por mucho que en ambos duelos se llevaron el gato al agua en los minutos finales, pero eso es muestra de que los partidos duran 90 minutos. Bueno, y con el FVS hasta 100. Competir hasta que el árbitro pite el final.
Por otra parte, no solo la ansiedad llega en el apartado ofensivo. Da la sensación de que los partidos, en muchas ocasiones, se vuelven auténticos correcalles donde se ve de todo menos orden. Y eso, en casa, no puede pasar nunca. Pablo Álvarez debe impregnar en sus jugadores la idea de ser dominantes con balón y no ceder lo más mínimo a sus rivales. Es la AD Alcorcón. Por momentos, parece que se le ha perdido el respeto en el campo (en el buen sentido del concepto) y los equipos que visitan Santo Domingo se ven con mucha capacidad para poder puntuar, como mínimo.

Por último, y para no extenderme más de lo normal: la fase defensiva. La estructura falla en situaciones puntuales que cuestan goles, y eso que es posiblemente la parcela donde más ha mejorado la plantilla. La continuidad de Joan Rojas y Gaizka Ayesa, más las llegadas de Sergio Nieto, Iván Pérez, Pol Domingo y Lanchi, y el crecimiento exponencial de Samu Rodríguez en el lateral izquierdo. Cuando la pelotita empiece a entrar más a menudo en el arco rival y menos en el propio…que teman los rivales.
Imagen principal: @AD_Alcorcon.






















