“Nuestra mayor debilidad reside en rendirnos. La forma más segura de tener éxito es intentarlo una vez más” (Thomas Edison). Rendirse, abandonar, dejar algo sin intentarlo es una sensación desagradable, pero que, en ocasiones, por circunstancias de la vida, nos vemos obligados a abdicar. Aun así, hay gente que nos demuestra que siempre debemos intentarlo, aunque no todo este de nuestra mano. Un ejemplo es Giuseppe Rossi, futbolista italiano que ha oficializado esta semana su retiro de los terrenos de juego tras 19 años como profesional y cinco operaciones de rodilla.

Un hombre que retornó una y mil veces para hacer lo que más amaba: jugar al fútbol. De esta manera, lo mostraba en su cuenta de Instagram donde anunció finalmente su retirada. “¡Ha sido un viaje increíble!”, “Mis sueños se hicieron realidad”, “Mi vida se ha cumplido” o “¡Estoy orgulloso de lo que he logrado!” son algunas de las frases claves de un futbolista que nunca renunció a su pasión.
Pero, por encima de todas ellas, he rescatado la que, en mi opinión, define la carrera de futbolista de Villarreal, Fiorentina, Manchester United y Celta, entre otros. “Mi viaje es único. Un montón de altibajos, pero también algunos bajos. Esos momentos de baja nunca me definieron. Mi propósito era más fuerte que cualquier obstáculo que estaba frente a mí. Nunca dejé de soñar cuando cosas que no podía controlar se interponían en mi camino. Me encanta el juego tanto que nunca podría haberme rendido. Es por eso que estoy escribiendo esto con el corazón pesado, pero con una gran sonrisa en la cara”.
Estas líneas muestran lo que fue la carrera de Giuseppe Rossi, conocido cariñosamente como ‘Pepito’. Una trayectoria que apuntaba al estrellato y que las lesiones frenaron en seco. Más de 350 partidos en la élite con 130 goles en su haber a nivel de clubes y 30 internacionalidades y siete tantos con la ‘Azzurri’.

Un delantero que pudo marcar época:
Al hablar de Rossi, lo hacemos de un delantero total que demostró su mejor fútbol en el Estadio de la Cerámica, por aquel entonces llamado El Madrigal. En sus 1,73 metros de altura, se albergaba un futbolista diferente, una capacidad técnica por encima de la media y una zurda exquisita. Un jugador que habría encajado a las mil maravillas en aquella España del ‘Tiki-Taka’.
Comenzó su carrera en el Parma, donde llamó la atención de nada más y nada menos que de Sir Alex Ferguson, que lo firmó para el Manchester United. No contó con oportunidades y volvería al Parma cedido. En ‘Il Crociati’ mostró un gran rendimiento (19 partidos y nueve goles) que le abriría la puerta de LaLiga, en más concreto, del Villarreal.
En el cuadro groguet, hasta que le superó Gerard Moreno, se convirtió en el máximo goleador histórico del submarino amarillo con 82 tantos en las cinco temporadas que estuvo en el Villarreal con su icónico ‘22’ a la espalda. Un jugador destinado a la grandeza que alcanzó su pico de forma en la temporada 2010-2011.
Aquel curso, Giuseppe tenía 24 años y toda la carrera por delante. En 56 partidos, ‘Il bambino’ sumó 32 tantos y 11 asistencias que lo encumbraban al olimpo de los mejores arietes del momento. Además, para el recuerdo queda su asociación con el delantero brasileño Nilmar que juntos alcanzaron los 50 goles en todas las competiciones.
Incluso el italiano, nacido en Estados Unidos, comentaba en una entrevista a Sky Sports que estuvo a punto de firmar por el Barça de Guardiola o la Juventus de Antonio Conte ese verano tras una temporada de ensueño.
“El contrato con el Barça estaba establecido, pero había discordancias entre los equipos por el pago. Tan pronto como el Barcelona entendió lo que quería el Villarreal, cambió de objetivos y yo no acabé allí”, comentaba Rossi para el medio italiano.

Por otro lado, también señaló cómo se frustró su pase a la Juventus. “Cuando Conte llegó a la Juventus estuve realmente cerca de ir allí, pero el Villarreal me dijo que justo acababan de vender a Cazorla y no podían dejarme ir a mí también”, indicaba el italiano sobre el verano que pudo haber cambiado su carrera.
Finalmente, ‘Pepito’ continuó en el Villarreal y el fatídico 26 de octubre de 2011 en el Santiago Bernabéu, la carrera del delantero cambiaría para siempre. En aquel encuentro, Giuseppe Rossi sufrió una rotura de ligamentos de la rodilla derecha que le mantendría alejado de los terrenos de juego unos seis meses. Esos seis meses se trasformaron en más de 500 días tras una recaída en abril de 2012.
Ahí comenzó un periplo lleno de lesiones y discontinuidad en su juego. Parecía que volvería a resurgir en la temporada 2013-2014 en la Fiorentina donde anotó 16 goles en 21 partidos. Ese año tuvo una de sus actuaciones más memorables: un hat-trick frente a la Juventus para ganar 4-2 ante la ‘Vecchia Signora’. Pero otra lesión de rodilla le impidió volver a su nivel.
A partir de ahí, Rossi encadenó cesiones en el Levante y Celta (anotó un hat-trick frente a Las Palmas) para posteriormente recalar en el Genoa, Real Salt Lake en Estados Unidos y afrontar sus últimos trotes en un campo de fútbol en la SPAL.
Y así Giuseppe Rossi pone fin a una carrera truncada por las lesiones, pero que, como el mismo dice, “mis sueños se hicieron realidad, mi vida se ha cumplido”. No queda más que darle las gracias a un futbolista que nos regaló grandísimos momentos en LaLiga y que nos enseñó que, aunque todo esté en contra, nunca debemos rendirnos.
Gracias por todo, ‘Pepito’.
Imagen principal: @VillarrealCF.



















