El partido contra la UD Las Palmas podría haber sido el final de la historia de Xavi en el FC Barcelona o, por lo menos, el final de las pocas aspiraciones que le quedan en liga al equipo blaugrana.

El equipo lleva meses instaurado en sensaciones negativas y en un juego que no le permitirá lograr los objetivos de inicio de temporada. Pero aún peor es el discurso que se viene arrastrando de forma habitual, hasta el encuentro frente al Almería. Xavi nunca fue verdaderamente crítico y el mensaje en las ruedas de prensa era demasiado positivo.
Un ejemplo fue la derrota ante el Girona. Míchel y su equipo barren a los locales del campo porque actualmente son mejor equipo, pero no lo son individualmente, sino que gracias a que el entrenador potencia sus cualidades.

Ese día, Xavi define que, para él, su equipo se encuentra en construcción, y, aunque es cierto que está intentando cambiar y ser un equipo más proactivo que la temporada pasada, el mensaje públicamente es derrotista e intolerable para un equipo del tamaño del Barça.
Frente al Almería, es realmente crítico y reclama falta de actitud por parte de los jugadores. En gran medida, esto es cierto. La falta de activación es decisiva a la hora de jugar un partido y especialmente a la hora de defender, pero a este FC Barcelona lo que le falta es fútbol.

El equipo cae en los extremos, o tiene una posesión de balón especialmente inerte o, lo que más le está sucediendo este año, se precipita e intenta anotar en un solo pase. En Las Palmas no pudo ser más evidente, pues el conjunto de García Pimienta tiraba la línea tan alta que el Barça se obcecaba en atacar a la espalda con un pase directo de los centrales (especialmente de Araújo).
Los culés se precipitan en el juego, algo que fue evidente ante el Girona, lo que les lleva a romper el partido, despoblar el centro del campo y tener pérdidas con el equipo mal posicionado que acaban siendo oportunidades rivales. En muchas ocasiones, puede servirte porque, habitualmente, tienes más calidad en las áreas que la mayoría de equipos de la liga, pero cuando salgas al escenario europeo, estarás muerto.

Lo único rescatable de este último partido, además de la victoria, fueron las buenas sensaciones de Ferrán en punta dándole profundidad en ataque al equipo y, sobre todo, el potente mensaje que da Xavi al equipo sustituyendo a Lewandowski con empate en el marcador y pudiendo quedarse a nueve puntos del liderato.
Al final, Europa dictará sentencia (algo que no suele venir especialmente bien a los culés). Veremos si la victoria contra el equipo de García Pimienta supone un golpe de efecto o es sólo un ejemplo más de una temporada en la que el FC Barcelona saca puntos en los últimos minutos jugando a la desesperada.
Imagen principal: @FCBarcelona_es.


















