El FC Barcelona se ha proclamado este sábado campeón de liga por quinto año consecutivo. Las azulgranas certificaron el título doméstico tras ganar con una victoria solvente al Granada CF (1-4) en Los Cármenes. Las locales mostraron una grandísima imagen ante su público, a pesar del resultado.

Hacen fácil lo difícil. El Barça está marcando época en el fútbol femenino y parece no cansarse de ganar. El conjunto dirigido por Jonatan Giráldez sigue levantando títulos y podría lograr el póquer histórico este mismo mes si gana la final de la Copa de la Reina (18 de mayo) y la de la UEFA Women’s Champions League (25 de mayo).

Un partido que significaba mucho más que tres puntos para el FC Barcelona:
La primera final del mes de mayo la tenían que disputar en Granada. Las azulgranas se jugaban certificar el título liguero a cuatro jornadas del final en Los Cármenes. El Barça tenía delante a un conjunto nazarí necesitado de puntos para seguir alargando su buena racha y alejarse de los puestos de descenso.

El conjunto catalán no dio tregua en el partido y salió con todo desde el inicio. El primer gol del encuentro llegó a los dos minutos, con un centro espectacular de Hansen que remató a placer Rolfö para abrir la lata. El dominio era azulgrana, y diez minutos más tarde, llegó el segundo gol tras un rechace que aprovechó Lucy Bronze.

A partir de ahí, mejoraron las sensaciones del Granada, que comenzó a hacer su juego con balón y defendió mucho mejor la portería defendida por Sandra. Sin embargo, el Barça aprovechó el espacio por bandas y anotaría el tercero en el 30′ de partido. La encargada en hacerlo sería Hansen tras rematar un centro medido de Rolfö. La noruega quería sumarse a la fiesta y ya suma 28 goles y 26 asistencias este curso.

El Granada no se dio por vencido y su afición se volcó con el equipo en cada jugada. Tras intentarlo en varias ocasiones, Laura Pérez consiguió provocar un penalti en el descuento de la primera mitad. La propia atacante decidió chutarlo y lo hizo a la perfección para batir a Cata Coll y meter a su equipo en el partido.

Tras el descanso, el FC Barcelona volvió a salir con mucha intensidad para intentar rematar el partido lo antes posible. El Granada salió muy bien tácticamente y apenas concedió ocasiones claras en el primer tramo de la segunda mitad. Los cambios de Jonatan Giráldez surgieron efecto, ya que jugadoras como Mariona o Pina dieron una marcha más al equipo.

Precisamente, Claudia Pina provocó el penalti que sentenciaría el partido. Otra vez se encargaría Rolfö en tirarlo, que lanzó con mucha seguridad para anotar el cuarto del encuentro. La sueca ha vuelto a un grandísimo nivel tras su lesión. Este fue el último gol de un partido, que prácticamente dominó el conjunto azulgrana hasta el final.

Tras el encuentro, las jugadoras y el cuerpo técnico del FC Barcelona celebraron el título de liga con efusividad sobre el césped de Los Cármenes. El equipo parece no tener techo y sobre todo, no pierde las ganas de ganar. Quinta liga consecutiva y la novena en toda la historia del club. Y aún le quedan dos finales por disputar para hacer el pleno.
Imágenes: Rocío Nadales.



















