Málaga CF y Cádiz CF protagonizaban un nuevo derbi andaluz en la categoría de plata, enmarcado en la jornada 30 de LaLiga Hypermotion. Un duelo pasado por agua, en el que la lluvia se había hecho notar en la capital de la Costa del Sol en los últimos días, y en el que los dos equipos llegaban en una dinámica ascendente, con aspiraciones de mirar hacia arriba ante un descenso cada vez más apretado tras la victoria del CD Eldense ante el Real Zaragoza.
El Málaga afrontaba este trascendental encuentro tras tres partidos consecutivos puntuando (victorias ante el FC Cartagena y el CD Tenerife, y empate ante la UD Almería), eso sí, con bastantes bajas sensibles, muchas de ellas en el centro del campo: en defensa, Nelson Monte no estaba disponible por sanción; en la medular, por el mismo motivo, tampoco Luismi; la reciente lesión de larga duración Ramón se une al proceso de recuperación de Dani Lorenzo; además, Manu Molina tampoco podía ser de la partida, debido a unas molestias que arrastra desde hace un par de jornadas.
Este cúmulo de bajas obligada a Sergio Pellicer a tener que recomponer por completo el centro del campo blanquiazul: «Ahora es el momento de que los que no están participando tengan su oportunidad», fueron sus palabras en la rueda de prensa previa al encuentro.
Por su parte, el Cádiz de Gaizka Garitano, a pesar de cosechar una contundente derrota (3-0) frente al Albacete BP en la anterior jornada, ha experimentado un cambio cimental en su dinámica desde la llegada del técnico vasco. El regreso de Javier Ontiveros a La Rosaleda era otro de los alicientes de este partido. Un Javier Ontiveros que fue clave en el partido de ida, anotando un doblete de cabeza, en un encuentro lleno de intercambio de golpes que finalizó en tablas (2-2).

Crónica Málaga CF – Cádiz CF:
La lluvia no frenó a una hinchada blanquiazul entregada a su equipo desde el primer minuto, con todo el estadio entonando el himno al unísono para dar paso al encuentro. El Málaga estrenaba en partido oficial su camiseta retro que conmemora el ascenso de la 99/00. Antes del pitido inicial, Sergio Pellicer fue homenajeado por convertirse en el segundo entrenador con más partidos en la historia de la entidad blanquiazul.
Sobre el verde, el técnico local optó por un esquema de 4-3-3, con Izan, Juanpe y Aaron en el centro del campo, para contrarrestar las bajas en la medular. Por su parte, el Cádiz planteaba un dibujo de 4-4-2, con un Javier Ontiveros como referencia en la punta de ataque. El ex del Málaga, como era de esperar, sufría una pitada atronadora cada vez que entraba en contacto con el esférico.

El Málaga se mostró algo más incisivo en ataque en los primeros compases de partido, aunque sin finalizar entre los tres palos. A la altura del minuto 10, la parroquia blanquiazul reclamó un penalti por mano dentro del área que el colegiado no consideró punible.
Los minutos transcurrían sin un claro dominador ni disparos a portería, aunque el Cádiz cada vez se estiraba más y empezaba a aproximarse a la meta defendida por Alfonso Herrero. Ontiveros flotaba entre la zona del ‘9’ y el extremo derecho, atrayendo la mayor parte de las vigilancias blanquiazules, y liberando por el costado izquierdo a un Brian Ocampo que comenzaba a amenazar a Puga.

La primera ocasión clara del encuentro llegó a la media hora de juego, con una gran descarga de Roko Baturina sobre Larrubia, que asistió a Antoñito desde el costado izquierdo para dejarle sólo ante David Gil, aunque algo escorado. El extremo logró finalizar la acción, pero el meta cadista sacó el pie abajo para evitar el primer tanto.
Pocos minutos después, Brian Ocampo tuvo que abandonar el terreno de juego por unas molestias físicas. Le sustituyó De La Rosa. La primera parte concluyó con el resultado inicial de 0-0.

La segunda mitad mantuvo el guion de la primera parte, con dos equipos que evidenciaban bastantes dificultades en la creación de juego y dependían en exceso de las segundas jugadas y la inspiración de sus extremos. En otras palabras, ganar los duelos y explotar la verticalidad en los costados eran las dos cartas a las que Málaga y Cádiz se lo jugaban todo.
El partido estaba demasiado estático y Pellicer optó por mover el árbol con un triple cambio sobre la hora de juego, dando entrada a Dioni, Lobete y Kevin Medina, en detrimento de Roko Baturina, Aaron Ochoa y Antoñito Cordero. Estas variaciones modificaron también la disposición táctica del cuadro blanquiazul, dejando en el doble pivote a Juanpe e Izan, Larrubia y Medina en los extremos, y Lobete y Dioni en la doble punta.

La lluvia caía cada vez con más fuerza y aumentaba todavía más las imprecisiones de dos equipos que se conformaban claramente con el empate. Sin embargo, el Cádiz sacó petróleo de la nada con un rebote desde el costado derecho que acabó en las botas de Melendo para adelantar a su equipo en el primer disparo a puerta del cuadro amarillo.
Y prácticamente en la siguiente acción, en nuevo balón a la espalda de una zaga del Málaga descosida, Matos se encontró frente a Alfonso Herrero y la picó por encima del guardameta para sentenciar el partido en un abrir y cerrar de ojos. 0-2 para un Cádiz de máxima efectividad.

Ficha técnica:
Málaga CF: Alfonso Herrero; Carlos Puga, Álex Pastor, Diego Murillo, Dani Sánchez; Juanpe (Sangalli), Izan Merino, Aaron Ochoa (Lobete); David Larrubia (Chupete), Antoñito Cordero (Kevin Medina) y Roko Baturina (Dioni).
Entrenador: Sergio Pellicer.
Cádiz CF: David Gil; Zaldua, Kovacevic, Chust, Climent; Sobrino, Diakite, Rubén Alcaraz, Brian Ocampo (De La Rosa, Matos); Carlos Fernández (Chris Ramos) y Javier Ontiveros (Melendo).
Entrenador: Gaizka Garitano.
Goles: Melendo (0-1, min. 83), Matos (0-2, min. 85).
Estadio: La Rosaleda.


















