A sus 33 años recién cumplidos, Manu Molina (Huelva, 20/11/1991) parece que ha encontrado su sitio en el Málaga CF tras quince años en el fútbol profesional. Un centrocampista con excelente golpeo de balón y visión de juego, motor y protagonista de un Málaga revitalizado en su regreso a LaLiga Hypermotion, que atraviesa un momento dulce en su carrera y que se ha convertido en líder y referente de un vestuario blanquiazul especialmente unido en el que Manu es el líder de las bromas en el día a día.
Mientras espera cerrar pronto una renovación que le permita prolongar su estancia en la Costa del Sol (termina contrato en junio de 2025), Manu Molina atiende a ELXIIDEAL en una entrevista en la que repasa su trayectoria y analiza el proyecto que está construyendo uno de los equipos con más masa social y seguimiento del fútbol español.
Acaba de ser tu cumpleaños y, en el vestuario, hemos visto que tenían ganas de devolverte las bromas que normalmente sueles protagonizar. ¿Prometes venganza?
Manu Molina: Como todo el mundo sabe, soy un tipo bromista y me gusta estar de cachondeo. En este caso, por mi cumpleaños, sabía que me tocaba a mí. Ningún problema, lo acepto y me lo tomo bien. Tengo controlados quiénes han ideado esta secuencia de bromas hacia mí, y tengo la venganza preparada. Ahora todos me piden que no les haga nada, pero que se preparen (risas).
Debutas en Primera División bajo las órdenes de Pochettino, que puede decir que ha entrenado a Leo Messi, Neymar, Kylian Mbappé y a Manu Molina.
Manu Molina: Cuando eres tan joven y llegas tan rápido al primer nivel, todo pasa muy rápido. Antes estuve en la cantera del Recreativo de Huelva, desde los 10 años hasta los 14, y después me firma el RCD Espanyol y me marcho allí a la residencia. Al principio, como es normal, lo pasé un poco mal por estar alejado de mi familia y amigos, pero fue un gran paso para mi carrera.
Manu Molina: En el Espanyol voy quemando etapas y, todavía en juveniles, Pochettino me empieza a dar seguimiento en los entrenamientos en los que participaba con el primer equipo y decidió convocarme y hacerme debutar en el primer partido de la temporada 2010/2011, que fue contra el Getafe CF, tras haber realizado la pretemporada con ellos. Pocas jornadas después, completé los 90 minutos en el Bernabéu ante el Real Madrid de Mourinho.
¿Cómo era trabajar con él?
Manu Molina: Él me dio la oportunidad de empezar a nivel profesional en mi carrera. Siempre le estaré muy agradecido por ello y tengo una gran relación con él y con su cuerpo técnico de aquel entonces.

¿Esperabas que fuese a llegar tan lejos como a una final de la Champions con el Tottenham?
Manu Molina: Se le veían maneras desde el principio. Cuando cogió al Espanyol, lo salvó de descender a Segunda y la verdad que, a raíz de ahí, fue creciendo a pasos agigantados. La primera vuelta con él del año en el que debuté, estábamos en posiciones de UEFA. Es un entrenador de primer nivel, desde luego.
¿Esperabas tener más recorrido en el Espanyol, teniendo en cuenta que debutaste con 18 años y que completaste los 90 minutos en el Bernabéu, en ese inicio de temporada 2010/2011?
Manu Molina: Sí, lo esperaba. Al año siguiente, Mauricio consideró que necesitaba salir cedido para tener más minutos y me marché al Huesca, en Segunda División. Volví al Espanyol y no tenía minutos. Mi prioridad era jugar, y por ello decidí rescindir y marcharme al filial del Valencia.
En el Valencia Mestalla, coincides con Paco López.
Manu Molina: A nivel colectivo, sufrimos bastante, pero es cierto que estoy muy satisfecho de aquella etapa porque lo jugué todo. Aquello me dio la oportunidad de volver a engancharme en Segunda, de la mano del Recre.
¿Estando en la cantera de un club tan importante, tu aspiración era poder llegar al primer equipo?
Manu Molina: Sí, porque además fueron dos años muy buenos. Destaqué en la faceta goleadora, de hecho, algo poco habitual en mí. Entrenaba con el primer equipo y fui convocado con ellos a la UEFA. Me veía con posibilidades, pero al final ellos apostaron por otros jugadores y me salió la oportunidad de poder volver a Segunda División, encima a mi casa, y aposté por ello.
Esa temporada es la ultima del Recreativo de Huelva en Segunda.
Manu Molina: Como club, fue el peor año del Recre en su historia. Siempre lo digo, como futbolista, he jugado en el equipo de mi tierra, pero no lo he podido disfrutar.
¿Qué supuso para ti ese descenso, el único en tu carrera?
Manu Molina: Aquel año sufrimos mucho, y los aficionados del Recre lo saben. Estuvimos varios meses sin cobrar, no teníamos material. Fue muy duro, todavía más siendo el equipo de mi tierra. Aún así, tras el descenso, decidí quedarme para ver si podíamos revertir la situación, pero aquello se puso todavía peor. Estuvimos todo el año sin cobrar. Me alegro de que ahora están más tranquilos y estabilizados en Primera RFEF y siempre les deseo lo mejor. Me encantaría volver a jugar allí, si puede ser, aunque ahora estoy muy feliz en el Málaga.

Después del descenso con el Recre, vives unos años en distintos equipos de Segunda ‘B’ como el Dépor Fabril, Lleida, Salamanca CF, Linense e Ibiza. ¿Cómo valoras en retrospectiva toda esa trayectoria en el ‘barro’ ahora que estás en el fútbol profesional?
Manu Molina: La Primera RFEF, antigua Segunda ‘B’, es muy dura. Sí que es verdad que ahora el nivel ha aumentado. El año pasado, la Primera RFEF era como una ‘mini-Segunda’. Yo, personalmente, todos los años que me ha tocado jugar en Segunda ‘B’ han sido para tratar de volver a Segunda.
Con el Ibiza logras el primer ascenso de tu carrera en la temporada 20/21, que además es el año de la reestructuración de categorías en la Federación. ¿Qué sentiste con ese regreso al fútbol profesional?
Manu Molina: Era un proyecto muy ambicioso, diseñado para ascender a Segunda. Después de cuatro años en Segunda ‘B’, el trabajo y el nivel que había demostrado, me recompensaron.
Antes de tu llegada al Málaga, pasas un año en el Real Zaragoza, un club muy exigente, que lleva muchos años buscando el regreso a la élite. ¿Tú sentías esa presión de estar en un equipo con tanta historia?
Manu Molina: En Zaragoza, cada año, la obligación es ascender a Primera División. Son una afición muy exigente, pero a mí eso me encanta y, personalmente, nunca me ha afectado esa presión en mi juego. Zaragoza es una plaza complicada por esa exigencia, pero yo estaba muy tranquilo cada vez que jugaba. Fue una experiencia corta, pero intensa. Me hubiera gustado estar más tiempo, pero no quería agarrarme a mi contrato si no era con protagonismo en el campo. Yo no soy de esos jugadores. Yo tengo claro que mi prioridad es jugar y no voy a estar donde no me quieran. Yo me siento orgulloso de haber vestido esa camiseta y les deseo lo mejor.

Llegas a un Málaga recién descendido a Primera RFEF tras más de dos décadas del club en el fútbol profesional. ¿Cómo se gesta tu fichaje por el Málaga y por qué optaste por esta opción?
Manu Molina: Fue un fichaje muy rápido y en pocas horas, en el último día de mercado. Cuando decido salir de Zaragoza, mi intención era continuar en Segunda División. También me salió una opción en México, pero se cayó. Y luego lo de Tenerife, que me tuvieron en vilo hasta el último día. El Málaga estaba interesado en mí desde el principio del mercado y, finalmente, me decanté por ellos.
Manu Molina: Devolver al Málaga al fútbol profesional ha sido el mayor reto que he tenido como jugador. A mí me daba igual que el equipo estuviera en Primera RFEF, porque para mí era como si jugara todos los días en Primera División.
La plantilla era prácticamente nueva con respecto al descenso, salvo Pellicer y su cuerpo técnico, y estábais obligados al ascenso. ¿Esa presión mediática, os influyó en algún aspecto del juego a lo largo de la temporada?
Manu Molina: Yo nunca he tenido presión, pero se notaba mucho el año pasado. Teníamos que ganar todos los partidos. Teníamos que ascender sí o sí. De todas formas, el proyecto de Loren Juarros era de varios años para poder ascender a Segunda División pero, afortunadamente, lo conseguimos el primer año. Hay otros casos como el Deportivo de La Coruña que se han tirado cuatro años para lograr el ascenso. Eso le da más valor a lo que hemos hecho, que es algo muy complicado.
«Devolver al Málaga al fútbol profesional ha sido el mayor reto de mi carrera»
A esa plantilla regresan varios canteranos que durante el año del descenso estaban cedidos en otros equipos, y el club apuesta por un nuevo proyecto, basado en el talento joven de la casa, de la mano de Loren Juarros, un director deportivo de éxito contrastado en la Real Sociedad, que ahora busca replicar en el Málaga, y se suman a la llegada de jugadores más veteranos, como es tu caso. ¿Como uno de esos jugadores experimentados, qué papel tienes en el vestuario para unir esos dos perfiles de jugador?
Manu Molina: Hoy en día, los vestuarios han cambiado mucho. Ahora los veteranos tienen una relación más cercana con los jóvenes. Es nuestro caso en el Málaga. Loren acertó de pleno con la conexión de los fichajes, a la hora de conformar el equipo. Y la continuidad del míster, Pellicer, que ya conocía la casa, también ha sido clave. Por todo esto creo que se ha decidido mantener a prácticamente el mismo bloque en Segunda División. El Málaga está dando guerra.
«A mí me daba igual que el equipo estuviera en Primera RFEF, porque para mí era como si jugara todos los días en Primera División»
Y hablando del vestuario, se dice que entre vosotros os gastáis muchas bromas y que tú eres uno de los protagonistas en este sentido. ¿Alguna broma que la gente no sepa y que se pueda contar?
Manu Molina: Hay una muy buena. Aquí, cuando alguien va a ser padre, cada jugador pone un sobre con dinero. En este caso, el padre era Dioni. Entonces a mí se me ocurrió cambiarle mi parte del dinero en monedas de un céntimo y se las metí todas en un baúl. En total, unas 5.000 monedas de un céntimo. Luego claro, imaginaros, le llevó tiempo, unas cuatro o cinco horas, cambiando todas las monedas (risas).

Cuando entrevistamos a Jokin Gabilondo en ELXIIDEAL, nos confesó que él percibe mucho talento en el fútbol malagueño. Jugadores como Roberto, Larrubia, Kevin Medina, Dani Lorenzo el curso pasado, o este año los casos de Antoñito Cordero, Aaron Ochoa e Izan Merino, han despuntado en el primer equipo. ¿Cómo ves el futuro de este grupo de jugadores?
Manu Molina: Tienen un futuro espectacular y Loren ahí hace una labor enorme. El club ahora también ha firmado un convenio con varios clubes de la provincia para promover la captación de talento entre todos los jóvenes de Málaga. El Málaga tiene una cantera muy valiosa, ya lo pudimos comprobar la temporada pasada. Al final, nadie va a defender mejor tu camiseta que tus propios jugadores de la casa. Ellos son a los que más les va a doler.
¿Crees que el Málaga va a ser capaz de retener todo este talento a largo plazo?
Manu Molina: Muchos de ellos tienen contratos largos. Todos están muy a gusto aquí y muy tranquilos con su continuidad. El vestuario tira mucho. No es fácil encontrar uno así.
Desde el punto de vista de la afición, resulta llamativo que no sólo no abandonaron al equipo, tras el descenso, sino que aumentó tanto en la afluencia de público en La Rosaleda en cada partido como en cada desplazamiento, desde el principio de la temporada. En el vestuario, ¿cómo vivíais el cariño de la gente a pesar de estar en una categoría impropia del club?
Manu Molina: Cada vez que he venido a jugar a La Rosaleda como visitante, siempre le he dicho a mi entorno que me ha encantado esta afición. Disfrutarlo ahora en primera persona es algo increíble. Es como que el equipo ha descendido y la gente ha mostrado su apoyo todavía más. Eso nos ha hecho dejarlo todo en el campo. Poder sentir eso cada fin de semana es la esencia del fútbol. El fútbol es de los aficionados del Málaga y tiene una de ’10’.
«El fútbol es de los aficionados y el Málaga tiene una de 10»
Según se acercaba el tramo decisivo de la competición, con el ascenso en juego… ¿Cómo os sentíais dentro del equipo? ¿Estábais convencidos de poder lograr el ascenso?
Manu Molina: Para mí, el Celta Fortuna era el equipo más complicado. Estaba convencido de que, si les ganábamos, íbamos a ascender. En Playoff dimos un paso adelante. El equipo estaba convencido del ascenso y eso fue clave. Tenía que ser con sufrimiento, como la historia del Málaga.

En la vuelta contra el Nàstic: ¿Llegasteis a perder la fe?
Manu Molina: Sinceramente, yo con el 2-0, sí. Sabíamos que defendían muy bien y que iba a ser muy complicado hacerles un gol. Encima, necesitábamos dos. El míster, en la charla del descanso de la prórroga, nos transmitió que él estaba convencido de que lo lográbamos. Que lo más importante era el primer gol. Y cuando llegó ese tanto de Dioni, ahí sí me lo creí.
¿Y tú hubieses continuado en el Málaga en caso de no lograr el ascenso?
Manu Molina: Sí. Aquí estoy muy a gusto y me siento querido. No iba a encontrar un club mejor que este. No puedo pedir más.
¿Para ti, cuál es la clave del buen arranque del equipo?
Manu Molina: Hemos venido para demostrar nuestro fútbol y no le tenemos miedo a ningún rival. Tenemos mucha ilusión y estamos demostrando todo nuestro potencial. El míster maneja muy bien el grupo y sabe leer los partidos. Venimos de un año muy difícil y lo estamos disfrutando. Estamos todos unidos.
«Hemos venido para demostrar nuestro fútbol y no le tenemos miedo a ningún rival»
¿Esperábais este inicio tan positivo?
Manu Molina: Teníamos claro que íbamos a ser un equipo muy difícil para los rivales. Todos vamos en la misma dirección. El objetivo es llegar cuanto antes a los 50 puntos, pero soñar es gratis. Y nosotros soñamos.
¿Te planteas la posibilidad de luchar por el ascenso o eres cauteloso y piensas en la salvación?
Manu Molina: Yo sueño y a ilusión no me gana nadie. Creo que este equipo tiene posibilidades de alcanzar un hipotético Playoff, pero la realidad son los 50 puntos, y la gente de Málaga lo sabe. Nosotros vamos partido a partido.
«El objetivo son los 50 puntos, pero nosotros soñamos»
¿Qué diferencias estás percibiendo entre la Primera RFEF y Segunda División?
Manu Molina: El año pasado, la Primera RFEF ya era una prolongación de Segunda División. Ahora el salto de categoría no es tan grande como antes. Hay que profesionalizar esta nueva Segunda ‘B’. Hay que dar un paso más en ese sentido.
¿Por qué crees que el Málaga se ha adaptado tan bien al salto de categoría?
Manu Molina: Para mí, siempre ha sido mucho más fácil jugar en Segunda que en Segunda ‘B’, porque los equipos son más ordenados tácticamente. El equipo se ha adaptado bien porque hay jugadores con mucha calidad.
Para nosotros, estás siendo uno de los centrocampistas más destacados en este inicio de temporada y terminas contrato en junio de 2025. ¿Te planteas valorar otras ofertas que puedan llegar, o tienes claro que quieres continuar en el Málaga?
Manu Molina: Mi ilusión es seguir aquí. De momento, nadie me ha dicho nada. Tengo claro que voy a anteponer el Málaga a cualquier otra cosa que pueda llegar. Me siento querido e importante dentro del club y del vestuario, y mi familia está muy bien en Málaga. Lo que me toca a mí para seguir es rendir a un buen nivel, que creo que lo estoy haciendo. Yo firmaba quedarme aquí hasta los 40 años y dentro del club, lo saben.
«Tengo claro que voy a anteponer el Málaga a cualquier otra cosa que pueda llegar»
Batería de preguntas y respuestas rápidas para terminar:
Un adjetivo para definirte como futbolista.
Manu Molina: Personalidad.
¿Y como persona?
Manu Molina: Risueño.
Un ídolo futbolístico.
Manu Molina: Xavi.
Un pasatiempo o hobby más allá del fútbol.
Manu Molina: La familia.
Tu mejor amigo en el vestuario del Málaga.
Manu Molina: Todos.
Un partido que haya marcado tu carrera.
Manu Molina: Tengo tres.El del Bernabéu con el Espanyol, el ascenso con el Ibiza y el ascenso con el Málaga.
Un sueño por cumplir en lo deportivo.
Manu Molina: Volver a jugar en Primera División.
Una palabra para definir a la afición del Málaga.
Manu Molina: Tengo muchas. Impresionante, chapó, me quito el sombrero…
La mayor cualidad de este Málaga.
Manu Molina: La unión.
Completa la frase: el Málaga va a luchar por…
Manu Molina: Por los 50 puntos.
Por último, un mensaje para la afición del Málaga.
Manu Molina: Que sigan siendo como son y animando de esta manera. Tanto yo como mis compañeros nos vamos a dejar la piel en cada partido y nos vamos a dejar que al Málaga le vuelva a pasar lo que le pasó. Sé que van a estar ahí cuando vengan las malas rachas y los necesitaremos muchísimo más.
Imagen principal: Edit Pablo Benítez.


















