En esta vida, hay pocas cosas en las que da igual si eres un millonario, una persona de clase media o un humilde obrero, pero una de ellas es el paso del tiempo. Esto es irremediable y nos permite avanzar, sin darnos cuenta de que, lo que para nuestra cabeza era casi el presente, realmente ya es pasado.

En mi caso, hablamos de una generación que se ha criado en la década del 2010 con los éxitos de la Selección Española y que ya ha vivido el retiro de cada uno de esos futbolistas. Pero esas personas no desaparecen de la vida del futbolero, por lo menos, no todas.

España es tierra de entrenadores y la mejor representación de ello son los éxitos internacionales de nuestros técnicos. Un gran ejemplo es la nominación a los cinco mejores entrenadores de la Premier League: cuatro españoles (Guardiola, Arteta, Emery e Iraola) y un alemán (Klopp) dominan la mejor y más adinerada liga del mundo.
Guardiola ya lo percibimos más como entrenador por sus innumerables éxitos y porque se queda algo más atrás en el tiempo su etapa como jugador, por lo que, los de mi generación, no pudimos disfrutarlo como emblema del centro del campo culé. Algo similar a lo que sucede con otro técnico como Luis Enrique.

Arteta se queda entre medias, pues su retirada es más tardía y, pese a hacer la mayor parte de su carrera fuera de España, sí llegamos a verlo como futbolista.
Iraola ya entra en ese tipo de jugadores que has crecido viéndolo, con una carrera longeva en el Athletic Club que terminaría con el éxodo estadounidense que ahora parece tan frecuente. Andoni ya logró también el éxito en nuestro país como entrenador y ahora lo hace fuera de nuestras fronteras con un Bournemouth que, pese a no lograr ni una victoria en sus nueve primeros encuentros de Premier League, terminará la temporada con la mejor puntuación de la historia del club.

Por otro lado, Xabi Alonso es la gran historia de esta temporada. Su Bayer Leverkusen ha hecho historia, no sólo logrando la primera Bundesliga del club desde su fundación, sino también la mayor racha de invicto nunca vista en un equipo de las cinco grandes ligas europeas. El técnico vasco puede terminar la temporada con un triplete que lo colocaría ya en la mayor élite de entrenadores a nivel mundial.
Xavi Hernández es una figura que genera un gran conflicto. Su Barcelona quizás no es tan reconocible en el juego de posición como la gente podría imaginar del, posiblemente, mejor futbolista español de la historia.
Aún así, ha sido una figura clave en la consecución del título liguero del Barça la temporada pasada y este año, su mayor éxito es la apuesta por la cantera y la creación de unos mimbres, como Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Fermín López o Héctor Fort, para el futuro azulgrana y de ‘La Roja’.

Y ahora, el último de estos grandes futbolistas que ha triunfado como entrenador es Cesc Fàbregas. Cesc es el más joven de todos estos técnicos, pero sus primeros pasos ya son todo un éxito en el Como italiano. El catalán es, teóricamente, el segundo entrenador del equipo, pero en realidad, es una formalidad, debido a que todavía no tiene la licencia oficial.
El Como vuelve a la primera división gracias a Cesc, pese a que lo haya logrado mediante una carambola en la última jornada (a pesar del empate del equipo de Cesc, el Venezia, su competidor por el ascenso, fue remontado) y estará en la Serie A después de 21 años.
Estas personas, que ya no futbolistas, con las que hemos crecido, siguen en nuestra vida y prometen que lo estarán durante muchos años más.
Imagen principal: @Como_1907.


















