Klopp y la ciudad de Liverpool son una unión perfecta que funciona mezclando una armonía natural y un sonido de rock and roll que agita a todo aficionado al fútbol.
La última temporada había sido dura hasta el punto de no lograr clasificarse para la Champions League y este verano, se vieron obligados a reestructurar completamente el centro del campo.

Salían dirección Arabia Saudí sus dos centrocampistas más importantes en este renacer del Liverpool de la mano de Klopp: Jordan Henderson que, además, era su gran capitán, y un Fabinho que, pese a bajar su nivel, seguía siendo el único pivote de la plantilla.
Pero no eran los únicos, pues otros jugadores que se ubicaban en la parcela del centro del campo como Oxlade-Chamberlain, Milner, Keïta, Fábio Carvalho o, incluso, un Firmino que era decisivo para darle fluidez ofensiva a un equipo al que le costaba generar más contra equipos más cerrados.
Los de Merseyside se decidieron a invertir alrededor de 170 millones de euros para reforzar el centro del campo (Szoboszlai, Mac Allister, Gravenberch y Endo), y eso que no lograron traer a dos jugadores que habrían incrementado todavía más la inversión como eran Lavia y Caicedo.

Klopp logró su cometido. Y es que el equipo ahora mismo funciona como un metrónomo, aunque cuente con numerosas bajas, incluyendo la de un Salah que podría perderse todavía varias semanas.
El Liverpool se encuentra en primera posición en una de las Premiers más abiertas en los últimos años, y es en gran parte por su faceta defensiva. El alemán ha logrado que Alisson esté más protegido, aunque sigue demostrando ser uno de los tres mejores porteros del mundo, como cada año.
El guardameta ha evitado más de siete goles en contra, lo que provoca que ‘Los Reds’ sean el equipo menos goleado, recibiendo sólo 18 tantos en 21 encuentros, lo que explica que el Liverpool sólo haya perdido un encuentro en lo que va de liga (frente al Tottenham, y en un partido en el que el comité arbitral tuvo que salir a disculparse por perjudicarles).
Además, el equipo siempre va a funcionar ofensivamente si cuentan con un Mohammed Salah que sigue, junto a Haaland, como el máximo artillero de la competición con 14 goles, pero también es el máximo asistente con ocho pases de gol.

En este aspecto, también está siendo decisivo un Darwin Núñez que, pese a anotar cinco goles menos de los que debería en Premier, según Understat, es el primer jugador de la Premier que ha logrado dobles dígitos en goles y asistencias sumando todas las competiciones.
Pero el principal avance se basa en la mejora defensiva gracias a la pareja Van Dijk-Konaté. El holandés ha vuelto a ser decisivo y, pese a no ser tan exagerada su superioridad como antes de su grave lesión, se encuentra a un gran nivel estando acompañado por un Konaté que está demostrando todo el ‘hype’ que despertó su fichaje hace unas temporadas.
A todo esto, se le suma un Joe Gomez que está sustituyendo a la perfección a un Robertson de baja por lesión y un Tsimikas que también ha caído. Hasta la baja de Trent Alexander-Arnold, probablemente, el jugador más importante del ataque junto a Salah, se está supliendo de forma positiva.
El fútbol es un estado de ánimo, y eso se demuestra con que a ‘Los Reds’ hasta les da igual empezar por debajo en el marcador. Y es que son el segundo equipo de Europa, sólo por detrás de un Girona que eleva esta frase a la décima potencia, que más puntos (19) ha conseguido remontando un resultado.
Todo vuelve a funcionar en Merseyside, no gracias a que Klopp sea su director de orquesta, sino el guitarrista de una de las mayores bandas de rock and roll jamás escuchada.
Imagen principal: @LFC.
















