El Hércules CF es uno de esos gigantes que le están dando mucho color a la actual temporada en la Primera Federación. Un histórico recién llegado a la nueva categoría de bronce que se puede permitir fijar la mira hacia cotas más ambiciosas en la etapa final de la competición liguera, tras prácticamente cerrar una esperada salvación en un año donde los puestos de ascenso están de ‘oferta’.

La realidad clasificatoria de los herculanos reafirma una candidatura que no ha terminado de asentarse, pero que siempre ha estado presente. Los blanquiazules han navegado durante la mayor parte del curso alrededor de la zona de privilegio. Con poco que perder y mucho que ganar como conjunto que acaba de asentarse desde la Segunda Federación, el objetivo debe ser ratificar una notable campaña y luchar por ella hasta el final.
Aunque desde el club no se haya reforzado precisamente esta idea en un mercado de invierno bastante flojo, donde la plantilla se quedó aún más corta de efectivos si cabe, el calendario restante permite, al menos, disfrutar de lo que resta al aficionado. Sin embargo, esta situación ya está restando en momentos decisivos de los últimos encuentros, notándose un agotamiento generalizado entre los jugadores que podría pausar las expectativas.

Unas posibilidades que se dan gracias al extraordinario rendimiento del Hércules CF en el Rico Pérez, siendo de los mejores de la categoría ante su afición y con partidos en los que se reflejó el interesante potencial de los alicantinos. Situación que contrasta notoriamente sobre la imposibilidad de mantener una media inglesa a domicilio, donde ha existido un claro problema de juego y resultados. Una irregularidad manifiesta que debe encauzarse para que las matemáticas permitan la escalada.

En definitiva, el Hércules CF no cuenta con todas las armas necesarias, pero sí con grandes argumentos a su favor para asaltar esa demandada quinta plaza, que es la que parece no tener un propietario ya designado. Mientras su estadio va a ser testigo de la mayor parte de las jornadas a disputar hasta el cierre del campeonato, estas etapas de la temporada son en las que los jugadores diferenciales deben dar un paso al frente.
Rubén Torrecilla ha construido un bloque bien engrasado en lo colectivo, caracterizado por la versatilidad, su capacidad ganadora de duelos y lo incómodo que siempre resulta enfrentarse a ellos. Una sólida base sobre la que se asienta su principal virtud: los blanquiazules presentan una de las plantillas con mayor calidad a nivel individual de toda la división en sus líneas.

Las columnas de un Hércules CF soñador parten mayormente del grupo que los hizo ascender la pasada andadura. Carlos Abad como uno de los mejores porteros de la campaña, Roger Colomina como una de las grandes revelaciones del año y el tridente ofensivo con Nico Espinosa, Oriol Soldevila y Javi Moreno son algunos de los nombres con capacidad de aportar ese punto distintivo sobre el terreno de juego, a los que también se apuntan Alejandro Sotillos o Antonio Aranda.
El Hércules se permite brillar es sus arrolladoras transiciones ofensivas, donde son casi imparables cuando se consiguen activar a los tres hombres de la zona de mediapuntas, llevando todo el peso del ataque ante la falta de un ‘nueve referencia’ y equilibrando el reparto de goles entre varios jugadores. El cuerpo técnico está explotando al máximo a una plantilla que apenas cuenta con recambios.

Con un planteamiento bastante más conservador que lo que se podría esperar de un equipo con estos perfiles, el ejercicio que realizan siempre como conjunto es muy meritorio. Los herculanos se han convertido en especialistas del dominio posicional, funcionando como un acordeón solidario y efectivo que se estira según la lectura de los encuentros, defendiendo y atacando en los momentos oportunos. Es cierto que, en fases de repliegue, el equipo se ofrece a merced del rival, cediendo la iniciativa y encajando mucho en los últimos minutos.

Ahora con la continuidad en la categoría más que encarrilada, ¿se le podría pedir mayor valentía a un Hércules CF que siempre va a ser mejor atacando que defendiendo? Sin ser la más amplia de las plantillas candidatas a la promoción, el potencial del equipo debe desatarse en los coletazos finales de una campaña que lo permite. Con una versión más regular de los mejores encuentros vistos en el Rico Pérez, el objetivo seguro que puede estar al alcance.
Imagen principal: @cfhercules.






















