Con esta, ya van cinco las temporadas de Rodrygo Goes vestido con la camiseta del Real Madrid. El brasileño pasará la historia del club blanco como uno de los protagonistas de la Champions de las remontadas en el curso 2021/2022.

Sin embargo, después de dos temporadas en las que se le pedía dar un paso adelante para consagrarse como fijo e indiscutible en el once, Rodrygo ha mostrado una gran irregularidad en su rendimiento.
Siendo claro y conciso, creo que no está jugando en su posición. Las mejores actuaciones de Rodrygo las hemos visto partiendo desde la banda izquierda (donde juega Vinícius) o en la posición de ’10’.

De hecho, los mejores momentos del carioca en esta campaña han venido acompañados de la ausencia de su compatriota Vini. Rodrygo dio un paso al frente en el ataque del Madrid durante los poco más de dos meses que Vini estuvo fuera.
Sin embargo, su recuperación obligó al ’11’ a desplazarse de nuevo a la derecha y no se le ve cómodo en el campo. Su rendimiento irregular está siendo constantemente cuestionado por la afición merengue.

Con la posible llegada de Mbappé, prácticamente todo el mundo coincide con que el mayor perjudicado podría ser Rodrygo. El fichaje del francés y la incorporación de Endrick provocarían un overbooking ofensivo en la plantilla merengue y muchos especulan con la posible venta de Rodrygo. Un traspaso que sería el más viable, en cuanto a lo económico y lo deportivo se refiere.
Se presenta un verano movidito en las oficinas del Bernabéu y la irregularidad del de Sao Paulo no ayuda a colocarle como uno de los intransferibles. A poco que no mejore su situación, la música va a empezar a sonar.

Un Rodrygo que, a sus 23 años y en la mayor plenitud de su carrera, extrañaría que aceptase el rol de segunda espada. Además, sería una pieza por la que el Real Madrid sacaría bastante dinero.
¿Qué pasará con Rodrygo? De momento, las alarmas están apagadas y desconectadas, pero su irregularidad ya no pasa tan desapercibida.
Imagen principal: @realmadrid.


















