Poco ha durado la alegría en tierras leonesas con el ascenso a LaLiga Hypermotion. Hacía tiempo que no pisaban fútbol profesional después de una larga travesía por el barro, pero de poco ha servido pues, nuevamente, solo han podido disfrutar de la categoría de plata una temporada. Con un solo objetivo en mente, ¿qué podemos esperar de la Cultural y Deportiva Leonesa?
Estabilidad:
La palabra más importante en un proyecto a largo plazo. Un proyecto debe tener cimientos sólidos que le permitan construir con un rumbo fijo y, bueno, digamos que precisamente sólida no es la base. Rara es la temporada en Primera Federación en la que la Cultural Leonesa no es considerada candidata al ascenso, pero de poco sirve subir de división si solo se consigue competir un año en la categoría de plata. De hecho, podemos decir sin tapujos que la Cultural Leonesa es un equipo ascensor, pues cada vez que sube de categoría vuelve a bajar muy pronto.

A eso hay que sumarle la gestión de Aspyre, que siempre ha estado en la mira de los aficionados leoneses cuando las cosas no iban tan bien. Podemos hablar de cualquier estamento, que al final la conclusión es la misma: se podría haber hecho mejor. Pero volviendo a lo de la estabilidad, está bien tener un equipo potente cuando se regresa a Primera Federación, pero de poco sirve si al final los objetivos no se cumplen. En cuanto a la economía, se nota claramente la diferencia de categoría, ya solo con los ingresos de televisión.
Y si añadimos lo meramente deportivo, conocemos de sobra cómo funciona el mercado en el fútbol de bronce. El trajín de futbolistas que van y vienen es especialmente grande, obligando a las direcciones deportivas a prácticamente cambiar gran parte de su plantilla. En este caso, hasta la dirección deportiva lo ha sufrido en sus propios departamentos, pues Manzanera dejó el club y Asier Goiria lo sustituyó desde el Real Murcia. Rubén de la Barrera no continua en el banquillo de El Reino de León y el elegido para reemplazarlo ha sido Jandro Castro.

Regresar por la vía rápida:
Recuerdo escribir algo parecido cuando me tocó hablar del Real Zaragoza, aunque con otros matices. El matiz importante es que el Real Zaragoza no conoce la categoría, pero la Cultural sí. Y es por eso que los leoneses están acometiendo fichajes lógicos para el objetivo del proyecto y otros interesantes que también conocen la categoría. Oier López, del Barakaldo; Miquel Parera, del Racing Club de Ferrol; la vuelta de Antón Escobar, también desde Ferrol; Iago López, del Lugo; Jaime Vázquez, del Real Oviedo y la incorporación de Assane Ndiaye desde el Estrela Amadora portugués, con pasado en el Atlético Madrileño y FC Cartagena. Junto a la renovación de Bicho, que me parece fundamental, además de estructural.

Las bajas son sensibles, pues gran parte de la columna vertebral no ha continuado y la mayoría han terminado en el Grupo II, en el Huesca para ser más concretos. Fornos, Víctor García, Tresaco… También se han ido Bañuz al Alcorcón, Sobrino, Satrústegui, Edgar Badía, los Ribeiro, Radoja, Manu Justo, Collado… El trabajo de Goiria es arduo y más que debe serlo, con un porcentaje de acierto alto en sus incorporaciones. Por eso suenan Sergio Guerrero de la Ekstraklasa -Primera División de Polonia-, Álex Bermejo, que tuvo pasado en el Burgos, Kalvin Kevu y, en su momento, Iker Unzueta, del Lugo.

No os voy a mentir, los fichajes son buenos, pero más delicadas son las salidas, pues en Primera Federación eran garantía de rendimiento a un nivel muy alto. Pero todo apunta a una Cultural renovada con las mismas miras y las mismas ganas de reventar la liga. ¿Serán capaces de igualar los registros de los últimos años y asentarse por fin en el fútbol profesional? Todavía es pronto para saberlo, pero LaLiga Hypermotion ganaría un equipo y una ciudad que merece disfrutar más tiempo del fútbol de plata de nuestro país.
Imagen principal: @CyDLeonesa.






















