Con las llegadas de Gündogan y Oriol Romeu, el crecimiento de Frenkie de Jong y la titularidad asidua de Pedri, parecía que, esta temporada, Gavi estaría condenado a pasar mucho tiempo en el banquillo.

Sin embargo, gracias a su gran rendimiento, aunque con cierta ayuda de las lesiones, el centrocampista andaluz está realizando un gran inicio de campaña y se está ganando un puesto fijo en el esquema de Xavi Hernández.

Desde que era muy joven, Pablo Martín Páez Gavira destacó en las categorías inferiores del FC Barcelona, y eso no cesó con el paso de los años. Tal fue así que debutó con el primer equipo el 29 de agosto de 2021, frente al Getafe, con sólo 17 años. Desde ese momento, se asentó en la titularidad y rindió como un auténtico veterano.

Hasta esta temporada, su puesto en el XI inicial estaba asegurado, pero los refuerzos estivales pusieron en alerta al ‘8’ del Barça. Pese a esto, Gavi no se rindió e incluso mejoró su rendimiento y consiguió controlar un poco más su talón de Aquiles: el carácter.
Es cierto que tuvo la ‘suerte’ de que Pedri se lesionase al poco de comenzar el curso, y de que Frenkie de Jong también haya caído en desgracia, lo que le ha permitido acumular más minutos para demostrar su valía, pero todo el mérito se lo debe llevar su esfuerzo.

Aunque siempre se desmerita a Gavi comparando su técnica con la de Pedri, la realidad es que, tal y como lo está demostrando cada vez que pisa el verde, el canterano culé es un jugador muy válido para el Barcelona.
Todavía tiene detalles por pulir, y lo más seguro es que no haya alcanzado aún su pico de rendimiento, pero no parece que se trate de un cualquiera, sino de un futbolista dispuesto a estampar su nombre en la historia blaugrana.
Imagen principal: @FCBarcelona_es.


















