Málaga CF y Real Sporting de Gijón se enfrentaban en la 40ª jornada de LaLiga Hypermotion con una permanencia en juego. Un objetivo muy al alcance de ambos conjuntos, prácticamente en su mano hace ya algunas semanas, pero en cualquier caso pendiente de certificar de forma matemática. Y ninguno de los dos quería alargar la incertidumbre más de la cuenta.

Tras un primer año de regreso a la categoría de plata en el que el cuadro blanquiazul no ha pisado el descenso en ninguna jornada, el equipo de Sergio Pellicer llegaba a este encuentro tras cosechar una derrota ante el CD Eldense, en busca de sellar la permanencia en casa, ante su público, sin duda en un escenario propicio para ello, ante un Sporting de más a menos en una temporada para olvidar en cuanto a las expectativas iniciales, tras haber disputado el playoff el curso pasado.

La hinchada blanquiazul, consciente de la importancia del choque para amarrar la salvación en su feudo, volvió a protagonizar uno de esos grandes recibimientos espectaculares en la previa del encuentro, en el que miles de aficionados malaguistas se agolparon en los aledaños de La Rosaleda para recibir al autocar de sus jugadores entre una humareda azul, que ya desde el inicio transmitía a los futbolistas locales el ambiente de final. La permanencia, en juego.

Sergio Pellicer optó por un XI inicial continuista con respecto a los últimos encuentros en casa ante CD Castellón y Granada CF: Murillo volvía a ocupar el lateral derecho, con Antoñito por delante en ese mismo costado, Izan Merino y Luismi doble pivote, Julen Lobete por la izquierda, Larrubia en el ‘carril del 10’, y Chupete en punta de ataque. Por parte del Sporting de Gijón, Asier Garitano plasmaba a un sistema 4-2-3-1 sobre el verde de La Rosaleda.

La primera ocasión clara del encuentro cayó del lado del cuadro blanquiazul, en un saque de esquina cabeceando por Álex Pastor que se marchó ligeramente desviado de la meta defendía por Yáñez. El Málaga dominaba el partido, tanto por juego como por intensidad, y había salido con un ‘plus’ más que su rival en el primer cuarto de hora del encuentro, que apenas inquietó la portería de Alfonso Herrero con un par de disparos lejanos. No obstante, se mantenía la igualdad en el marcador.

El cuadro blanquiazul tenía más presencia en campo contrario, rompiendo líneas de pase desde la base con un Álex Pastor inspirado que dejaba detalles técnicos de primer nivel para el deleite de La Rosaleda. No obstante, el Málaga usaba la falta de creatividad en 3/4, para conectar ese último pase que le permitiese finalizar con claridad en área rival. Por parte del Sporting, encontró un acercamiento claro en una transición ofensiva que estuvo a punto de suponer el primer gol del partido, si no llega a ser por una ‘salvada’ de Nelson Monte en línea de gol cuando Otero se disponía a empujar un pase de la muerte desde la derecha.

Otero era el hombre más peligroso del Sporting, con mucha movilidad en el frente de ataque y generando peligro cada vez que entraba en contacto con el esférico. Un disparo de falta directa provocó ‘la parada nuestra de cada día’, obra de Alfonso Herrero, para hacer que toda La Rosaleda coreara su nombre. Sin goles al descanso.

El Sporting transitaba cada vez con más peligro y logró adelantarse en el marcador a la altura de la hora de juego con un cabezazo imparable de Otero, tras un centro perfecto desde la derecha por parte de Guille Rosas: 0-1, y jarro de agua fría para La Rosaleda.

El gol había dejado tocado al Málaga, y Pellicer movió rápidamente el banquillo en busca de la reacción. Al campo entraron Manu Molina y Dioni, en detrimento de Izan Merino y Julen Lobete.

La entrada de Dioni al terreno de juego, formando ‘doble punta’ con Chupete, desplazó a Larrubia al extremo derecho, su posición más habitual está temporada. Y precisamente desde ahí, el ’10’ blanquiazul puso un balón perfecto al punto de penalti, para un remate de tacón espectacular de Chupete, que puso el 1-1 en el marcador y desató la locura en La Rosaleda. Golazo, ‘made in’ la academia del Málaga con esa conexión Larrubia-Chupete. Puro talento.

Y el gol de la remontada llegó para el Málaga con un balón llovido del cielo que Chupete rescató dentro del área para plantarse mano a mano frente a Yáñez y superar al guardameta del Sporting con un disparo por abajo que hizo estallar a La Rosaleda: 2-1, y el Málaga salvado con este marcador.

El Málaga aguantó su ventaja los últimos minutos y, con este nuevo triunfo en casa, el tercero consecutivo, cierra la permanencia de forma matemática un curso más en LaLiga Hypermotion.

Ficha técnica del Málaga CF – Sporting de Gijón:

Málaga CF: Alfonso Herrero; Murillo (Gabilondo), Álex Pastor, Nelson Monte, Víctor; Antoñito Cordero, Izan Merino (Manu Molina), Luismi, Lobete (Dioni); Larrubia (Juanpe) y Chupete (Rafa).

Entrenador: Sergio Pellicer.

Real Sporting de Gijón: Yáñez; Guille Rosas, Nikola Maras, Róber Pier, P. García; Olaetxea, Nacho Méndez; Gaspar, Gelabert (Diego Sánchez), Nico Serrano (Queipo); J. Otero.

Entrenador: Asier Garitano.

Goles: Otero (0-1, min. 60), Chupete (1-1, min. 66), Chupete (2-1, min. 84).

Estadio: La Rosaleda.


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