Málaga CF y Burgos CF se medían en la última jornada de LaLiga Hypermotion sin nada más que tres puntos en juego, en una última cita al que ambos equipos llegaban con el objetivo de la permanencia cumplido.
Una tarde de despedidas en La Rosaleda, algunas más esperadas que otras, en la que el conjunto de Pellicer, como aseguraron los protagonistas del ‘Media Day’ organizado por el club, buscaba una victoria para cerrar el curso con buen sabor de boca, ante un Burgos escapado desde hace varias jornadas.
Pellicer optó por un XI con aroma a despedidas, partiendo desde la titularidad hombres como Carlos López bajo palos; Kevin Medina, Manu Molina, Víctor o Dioni. Todos ellos, en la rampa de salida de cara a este verano. En cuanto al sistema, el técnico blanquiazul recuperó su 4-4-2 habitual, con Puga como lateral puro por la derecha, David Larrubia por delante como extremo, y Chupete y Dioni en la doble punta.

Sin tensión competitiva por la falta de alicientes clasificatorios, el Málaga saltó al campo con menos intensidad de la habitual, y eso le costó verse por detrás en el marcador a los pocos minutos de juego: una transición rápida del Burgos ante un Málaga blando en el duelo, dejó a Edu Espiau sólo ante Carlos López para cruzársela por la escuadra y poner el primero en el marcador: 0-1.

El partido era una verbena en el que la pancarta de uno de los fondos de La Rosaleda reflejaba a la perfección el contexto del encuentro: «Nos vamos de vacaciones», rezaba, mientras llovían balones y colchonetas de playa entre los aficionados. El Málaga apenas pisaba área rival y el Burgos tuvo el segundo de nuevo en las botas de Edu Espiau, que volvió a quedarse sólo ante Carlos López, aunque esta vez no finalizó entre palos. 0-1 al descanso.

La segunda parte trajo consigo varios cambios por parte de Pellicer: ingresó en el terreno de juego Antoñito Cordero en, detrimento de Puga, y el Málaga pasó a jugar con una línea de cinco en defensa, formada por Kevin y él en los carriles, y Murillo, Pastor y Víctor de centrales. A su vez, Larrubia pasó a jugar por dentro.

A la altura de la hora de juego, Pellicer volvió a mover el banquillo con la intención de ovacionar a dos símbolos de estas dos últimas temporadas en el Málaga y que, a falta de confirmación oficial, no continuarán el próximo curso: Dioni y Manu Molina abandonaron el terreno de juego aclamados por toda La Rosaleda. Dos líderes dentro y fuera del campo, gracias a los cuales el Málaga está de nuevo en el fútbol profesional.

El Málaga pasaba del partido y, después de una parada salvadora, el meta blanquiazul no pudo evitar el segundo tanto del Burgos obra de Fer Niño, que prácticamente sentenciaba la contienda: 0-2.

Pero cuando todo parecía finiquitado, el Málaga pegó un último sprint y logró la igualada en cuestión de dos minutos, con sendos goles de Rafita y Lobete. 2-2, y todo por decidir en los últimos minutos ante una Rosaleda en ebullición. No obstante, el marcador no se movió más, y el Málaga logró rescatar un punto a última hora para cerrar el curso ante su afición: 2–2.
Ficha técnica:
Málaga CF: Carlos López; Carlos Puga (Antoñito Cordero), Murillo, Álex Pastor, Víctor García; David Larrubia, Manu Molina (Juanpe), Izan Merino, Kevin Medina (Roko Baturina); Chupete y Dioni (Julen Lobete).
Entrenador: Sergio Pellicer.
Burgos CF: Ander Cantero; Anderson Arroyo, Aitor Córdoba, Grego Sierra, Florian Miguel (Gonzalo Ávila ‘Pipa’); David González, Miguel Atienza, Iván Morante, Íñigo Córdoba; Edu Espiau (Borja Sánchez) y Fer Niño.
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: Edu Espiau (0-1, min. 9), Fer Niño (0-2, min. 65), Rafa (1-2, min. 82), Lobete (2-2, min. 84).
Estadio: La Rosaleda.


















