Málaga CF y Albacete BP se citaban en la jornada 27 de LaLiga Hypermotion sobre el césped de La Rosaleda. Un partido trascendental para los locales, uno de los mejores locales de la categoría, que se jugaban mantener plaza de playoff tras enlazar dos derrotas consecutivas a domicilio, la última ante la Real Sociedad ‘B’, que apretaban todavía más la pugna por la promoción, de la que el Málaga no quería caerse.
Por parte del Albacete BP, la revelación de este curso en la Copa del Rey, afrontaba su visita a Málaga en la zona «tranquila» de la tabla, en busca de encarrilar cuanto antes la permanencia para poder mirar hacia arriba en el último tramo de la temporada.
Un día más, el público de La Rosaleda respondía como acostumbra, poblando las gradas y arropando a los suyos, en una de las mayores calderas de la categoría de plata en el fútbol español.
Funes volvía a su XI clásico, el que ha catapultado a este nuevo Málaga revitalizado tras su llegada al banquillo: después de unos partidos ausente por molestias físicas, regresaba de inicio en el eje de la zaga Einar Galilea, acompañado por Diego Murillo. A su vez, Chupe completaba el ataque en la zona del ‘9’.
Por parte del equipo de Alberto González, la principal novedad en el XI inicial estaba en la portería, donde Diego Mariño causaba baja por unas molestias físicas, ocupando su lugar bajo palos Raúl Lizoain. En la punta de ataque, Álex Rubio se estrenaba en su primera titularidad con la camiseta del Albacete BP.

El Málaga arrancó el partido con el control de la posesión y mayor presencia en campo contrario, con un David Larrubia muy combinativo con Carlos Dotor por el costado diestro en los primeros compases de partido, mientras el Albacete se refugiada con una línea defensiva muy poblada, en la que prácticamente se incrustaba como líbero Fernández, ejerciendo como pivote en posesión de balón.
El Málaga cada vez se volcaba más en busca del gol, pero el primer tanto se resistía. Chupete era un constante incordio para los centrales rivales, fijando defensores y habilitando espacios para la llegada de sus compañeros desde segunda línea. En ese contexto, una gran descarga por el costado izquierdo dejó ‘mano a mano’ a Joaquín Muñoz, que no logró superar en la definición a Raúl Lizoain.
El Málaga seguía insistiendo sobre la meta rival, completamente volcado en campo contrario, y rondaba constantemente un gol que se hacía de rogar. Una triangulación perfecta, al primer toque, en plena frontal del área, terminó encontrando a un Izan Merino que estuvo cerca de abrir el marcador con un disparo cruzado, pero el guardameta visitante leyó perfectamente sus intenciones y logró detener el esférico. Resultado inicial al descanso.

El paso por vestuarios le sentó bien al Albacete, que dispuso de una ocasión muy clara tras la reanudación del juego, con una volea espectacular de Antonio Puertas que estuvo a punto de encontrar la escuadra de Alfonso Herrero.
Y finalmente, tras mucha insistencia, el Málaga encontró el camino del gol para adelantarse en el marcador: una internada de Rafita por banda izquierda terminó con un pase atrás desde la línea de fondo, a la altura del punto de penalti, que Joaquín envió a la red con el interior de su bota para desatar la locura en La Rosaleda y romper la igualada en el marcador. 1-0.

Con la ventaja en el marcador, al Málaga le costó algo más generar peligro y el Albacete dio un paso adelante por la necesidad del marcador. Aún así, el Málaga supo proteger su ventaja en el marcador y suma una nueva victoria en su casa para consolidarse en puestos de playoff (1-0).

Ficha técnica:
Málaga CF: Alfonso Herrero, Puga, Einar, Chupe, Larrubia, Joaquín, Dotor, Murillo, Dani Lorenzo, Izan Merino, Rafita.
Entrenador: Juan Funes.
Albacete BP: Raúl Lizoain, Jogo, A. Medina, Pacheco, A. Puertas, Fernández, Fran Gámez, A. Melendez, Álex Rubio, Lluís López, Vallejo.
Entrenador: Alberto González.
Goles: Joaquín Muñoz (1-0, min. 54).
Estadio: Estadio de La Rosaleda.


















