Málaga CF y RCD Espanyol se medían en la jornada 8 de LaLiga EA Sports. Una fecha que reactivaba la competición de élite en el fútbol español después de tres semanas de parón internacional, en un partido marcado en rojo para los dos equipos, por varios motivos.
Para el Málaga por afrontar su enésimo intento de sumar la primera victoria del curso. Para el Espanyol, por reencontrarse con un triunfo muy necesario que disipara las dudas de las últimas semanas y le disparase en la clasificación. Y más en concreto, para Roberto Fernández, héroe malaguista en la primera piedra hacia la posición de élite en la que el club se encuentra hoy, en el famoso ascenso desde Primera Federación, que regresaba a La Rosaleda en partido oficial dos años después de su salida. Un encuentro, por tanto, lleno de alicientes para vivirlo al máximo.

El Málaga empezó el encuentro con mejores sensaciones, volcando el juego por el carril izquierdo con las incorporaciones de Rafita, y fluyendo por dentro con un buen juego combinativo ante un Espanyol algo pasivo en la presión. Sin embargo, en la primera llegada perica, el equipo de Manolo logró adelantarse en el marcador: Bryan Zaragoza recibió por la izquierda, hizo un recorte por dentro para dejar sentado a Puga, y definió con un disparo pegado al palo para anotar el primero y desatar la ira de La Rosaleda. 0-1, a las primeras de cambio.
El rumbo del partido era muy fácil de explicar. El Málaga tenía el balón, se volaba en campo rival, fallaba en el pase decisivo, y sufría mucho en transición defensiva, donde el Espanyol arrasaba con espacios para correr. El Málaga caminaba sobre el alambre y escapó con vida de ocasiones clamorosas de los visitantes en las que Puga en la línea y Alfonso con un paradón evitaron que la herida se hiciera todavía más grande.

El equipo de Funes quería, pero no podía. Especialmente porque, a pesar del claro dominio territorial y de posesión, se mostraba incapaz de finalizar sus llegadas. Nada. El Espanyol, en cambio, era todo lo contrario. Poco balón, y mucho peligro en ataque. 0-1 al descanso.

El rumbo de partido no varió tras el paso por vestuarios. El Málaga tenía todo el balón del mundo, pero se mostraba totalmente inofensivo. Y los pequeños detalles también fallaban. Como por ejemplo, el larguero de Pablo Martínez, que estrelló un misil de falta directa en la cruceta. Funes agitó el árbol desde el banquillo en busca de una reacción dando entrada a Dotor, Adrián Niño y Aznou.
Los minutos corrían y el Málaga no encontraba la llave para traspasar la portería rival mientras la bola de ansiedad de La Rosaleda se hacía cada vez más grande. Y cuando todo parecía visto para sentencia, Adrián Niño apareció al rescate sobre la bocina: Rafita puso un centro desde la derecha y el ’21’ blanquiazul enganchó una volea perfecta desde la frontal para salvar un punto y hacer estallar La Rosaleda (1-1).

Ficha técnica:
Málaga CF: Alfonso Herrero, Puga, Chupete, Larrubia, Joaquín, Rafa Rodríguez, Recio, Martínez, Calero, Dani Lorenzo, Rafita.
Entrenador: Juan Funes.
RCD Espanyol: Ángel Fortuño, Quilindschy, Riedel, Cabrera, Edu Expósito, Roberto, Pol Lozano, Bryan, El Hilali, Dolan, Javi Hernández.
Entrenador: Manolo González.
Goles: Bryan Zaragoza (0-1, min. 12), Adrián Niño (1-1, min. 93)
Estadio: La Rosaleda.



















