A falta de unos días para acabar 2024, un año de mucha alegría y celebración en clave malaguista, es necesario echar la vista atrás y hacer balance del gran rendimiento que el Málaga CF está mostrando esta temporada.
Tras la sufrida y merecida victoria frente al Sporting de Gijón, los de Pellicer se sitúan a tan sólo tres puntos de la SD Huesca, rival que marca actualmente el Playoff de ascenso. Además, en una temporada en la que ‘a priori’ el objetivo era consolidarse en el fútbol profesional, el Málaga CF aventaja en nueve puntos al rival que marca el descenso.

Cierto es que no todo han sido buenas noticias, y es que el Málaga CF ha pasado por momentos no tan buenos hasta conseguir la primera victoria fuera de casa en El Molinón. Las derrotas frente al CD Castellón y al Levante UD y los empates ante la UD Almería y el Burgos CF, parecían hacer tambalear el proyecto, pero el cuadro blanquiazul ha sabido, a base de trabajo y esfuerzo, acallar las críticas y calmar la situación, para llegar al ecuador de la temporada y pensar en una salvación más que tranquila y, quién sabe, si mirar más arriba en la clasificación.
El Málaga CF sabe el papel que juega en la categoría y, con la humildad que le caracteriza y la unión que hay dentro de la plantilla, el equipo ha ido sumando puntos hasta situarse con 30 unidades en la tabla. A todo esto, hay que sumar el paso delante de varios pesos pesados en el vestuario, que han facilitado estar en esta situación en la jornada 22 del campeonato.

Entre ellos, uno de los que destaca en cada partido, al igual que ya sucedió la temporada pasada, es Alfonso Herrero. El guardameta es el capitán del barco blanquiazul y su rendimiento partido tras partido no deja de sorprender a los aficionados malaguistas.
No hay encuentro en el que ‘San Alfonso’ (como ya lo llaman algunos), no intervenga en forma de parada salvadora, lo que ha hecho que el toledano se haya convertido en un ídolo en La Rosaleda. Si ya se antojaba complicado igualar el buen rendimiento del portero la temporada pasada, Alfonso parece haberlo superado con creces. Además, es una pieza fundamental dentro del vestuario.

Otro de los que sale ovacionado cada vez que Pellicer lo saca del terreno de juego, es Manu Molina. El onubense se ha convertido en la batuta del Málaga CF y, con Luismi Sánchez como fiel escudero, es el encargado de hacer jugar al equipo.
Desplazamientos en largo, balones en profundidad, cambios de banda, ayudas en la salida de balón… todo esto y más han hecho de Manu Molina un jugador indispensable en los esquemas del técnico de Nules. Tanto es así, que el ex del Real Zaragoza es el jugador de campo que más partidos ha jugado con el Málaga en lo que llevamos de temporada.
David Larrubia también ha dado un paso adelante con respecto a la temporada pasada. El malagueño es uno de los jugadores más en forma del conjunto blanquiazul y es el atacante que más ha usado Pellicer. Su desparpajo con el balón, regate y gran disparo desde lejos con la zurda, han hecho que el extremo acumule dos goles y una asistencia, aproximándose ya a los registros del curso pasado, cuando sumó dos goles y dos asistencias.
Por último, pero no menos importante, también hay que destacar la labor defensiva de Nélson Monte. Con tan sólo una temporada y media en el Málaga CF, el portugués ha entendido a la perfección lo que significa este escudo. No hay partido en el que no se deje la piel por su equipo y, si a esto le sumas los tres goles anotados esta temporada (los tres primeros en su carrera deportiva), hacen de Nélson una pieza fundamental de la columna vertebral del equipo.

No hace falta de decir que queda aún mucha temporada por delante, pero el Málaga CF se está encargando poco a poco de no dejar los deberes para el final y de empezar a cimentar las bases para consolidarse de nuevo en el fútbol profesional.
Imagen principal: Edit Marta Calle.



















