Una nueva jornada de LaLiga llega a su fin. Una fecha que clarifica un poco más la pelea por el descenso con la victoria del Celta y el empate del Cádiz. Por arriba, únicamente el Atlético de Madrid pudo contar su partido por victoria, mientras que el Girona se desinfla en los últimos partidos. El Barça no pudo recortar puntos y se mantiene a ocho del Real Madrid, que logró un empate imprevisible en Mestalla. Comenzamos con ‘La Prórroga de LaLiga’ de la jornada 27.

La Prórroga de LaLiga – Jornada #27:
Un alivio y unas lágrimas:
El Celta tenía delante uno de los partidos más importantes del año. Una final se disputaba en Balaídos ante el Almería. Un triunfo podía suponer media salvación, mientras que un tropiezo podía hacer caer al precipicio al equipo de Rafa Benítez. Y, aunque el partido no fue bueno, el Celta no falló.
Y no falló gracias a un protagonista inesperado: Óscar Mingueza. El lateral, reconvertido en una suerte de banda derecha e interior, anotó un auténtico golazo que puede valer media salvación. Además, un gol especial, puesto que había perdido a su abuelo esta misma semana. Las lágrimas llenaron el rostro del catalán que, sin quererlo, ejemplificó el agobio que vive el celtismo en este aciago centenario. Una actuación digna de destacar en ‘La Prórroga de LaLiga’ de esta jornada.

Vinícius silencia Mestalla:
El Valencia – Real Madrid era el partido de la jornada. Un choque caliente por todo lo ocurrido la temporada pasada con Vinícius en el ojo del huracán. Entre portadas, insultos racistas o declaraciones ante el juez, ahora le volvía a tocar el turno al fútbol.
El choque empezó de maravilla para los ‘chés’, que se colocaron 2-0 en el marcador con goles de Hugo Duro y Yaremchuk. El Madrid estaba en la lona y el árbitro contaba ya por nueve para decretar el KO, pero emergió la figura de Vinícius.

El choque pareció tener el guion que había diseñado Netflix para el documental del carioca, aunque no le dejasen entrar. Dos tantos para igualar el partido ante los insultos incesantes de Mestalla. Era una gran cita para Vini y el extremo respondió.
Para el recuerdo, la celebración con el puño en alto dignificando toda la lucha racial que, de manera extraña por su comportamiento y actitud, encabeza en el mundo del fútbol. Vini está hecho para las grandes noches, está hecho para el Real Madrid.

Una vergüenza recae sobre Peter Federico:
Antes mencionaba que Vinícius tiene unas actitudes un poco extrañas para encabezar la defensa contra el racismo. Y una se está viviendo en las últimas horas y tiene a Peter Federico en la diana. El joven jugador, canterano del Real Madrid, llegó este mercado invernal al Valencia, con el objetivo de establecerse en Primera División. Contra el club que le vio crecer dio muestras de su innegable calidad y carácter.
Federico tuvo la garra para crear dos claras oportunidades para decantar el partido a favor del Valencia. Incluso levantó a la grada para pedir más ánimo por parte de Mestalla. Hasta aquí, todo normal. Pero, tras el partido, Peter ha vivido la peor cara del deporte. Muchos aficionados madridistas, que espero no representen el groso de la afición merengue, se han dedicado a insultar a un canterano por, simplemente, jugar al fútbol.
Una absoluta vergüenza en la que Vini, en este caso, no tiene tiempo para actuar y poner parte de su público en su sitio. Desde aquí, condenar todo tipo de acción racista como la vivida por Peter Federico. Una vergüenza que esto ocurra en pleno siglo XXI.
Imagen principal: Edit Pablo Benítez.


















