El excelente rendimiento del Córdoba CF en la segunda vuelta de la temporada no se entendería sin la influencia de un futbolista que se ha desatado completamente bajo las órdenes de Iván Ania. Se trata de Youssouf ‘Yussi’ Diarra, una de las piezas fundamentales de un conjunto que ha llegado a pelear el ascenso directo. El mediocampista maliense se está confirmando como uno los mejores jugadores de la Primera Federación.

Diarra ya ha entrado en los registros de la centenaria trayectoria de la nueva categoría de bronce, siendo el futbolista más joven en superar los 100 partidos en ella. A sus 25 años, la experiencia se suma a unas cualidades tremendas que ya demostró en el Bilbao Athletic y en estos dos cursos en la entidad cordobesista. En el Nuevo Arcángel, están profundamente enamorados de un Yussi que está dejando actuaciones propias de un nivel superior.

La definición de ‘centrocampista total’ se muestra perfectamente reflejada en un jugador que está siendo el dueño y el motor inagotable del medio centro del Córdoba. Un box-to-box en términos de fútbol moderno que se inclina hacia los dos sentidos del juego, partiendo como imprescindible en un doble pivote que se ha ido afianzando con el paso de las jornadas. El maliense es el epicentro de un equipo que gestiona y gobierna los encuentros.

A diferencia de la pasada campaña, negligente a nivel colectivo, Diarra se ha destapado totalmente, ofreciendo su mejor versión hasta la fecha y convirtiéndose en el mejor centrocampista de los blanquiverdes. El técnico asturiano ha sido clave para este rendimiento superlativo, permitiendo que el jugador se descuelgue del esquema para acaparar todo el terreno de juego y favoreciendo así su capacidad de sumar cifras.
Una característica totalmente infrautilizada en temporadas anteriores y que ha explotado en la actual, mostrándose como un arma casi indetectable con facilidad de llegar a área rival. Su dinamismo es vital en fase de elaboración ofensiva, siendo la pieza que da sentido a la construcción desde el inicio y con potencia de sobra para romper líneas rivales en conducción. Es un futbolista que aparenta multiplicarse sobre el césped.

Esta nueva faceta de Yussi Diarra es lo que le ha hecho destacar ante el público general, llegando a la decena de participaciones de gol en esta temporada -y los consecuentes puntos que ha ayudado a sumar-. Sin embargo, lo que verdaderamente impresiona de este jugador es su tremenda superioridad física. Sus dominios se extienden más allá de la sala de máquinas blanquiverde, borrando del mapa a sus rivales imponiéndose desde el medio campo.
Los mapas de calor de este chico son abrumadores, siendo de los mejores efectivos en la recuperación de balón. Sus buenos fundamentos defensivos y su gran sentido en el posicionamiento táctico lo hacen ver como una excavadora que arrasa en el trabajo sin balón. El carácter agresivo de sus acciones acompaña a una actitud ‘guerrera’ que mantiene la misma velocidad y forma durante los 90 minutos.

Yussi Diarra ha evolucionado hasta tener madera de líder en un sistema donde se ha convertido en imprescindible. Un dominante pulmón en tareas físicas y defensivas que se deja la piel en cada encuentro y que se ha desatado para sumar cifras a un trabajo extraordinario. Aunque no es habitual, porque lo ha jugado prácticamente todo, el Córdoba suele resentir su ausencia o cuando no ha estado en su mejor forma.
Siendo, posiblemente, el futbolista más regular de toda la Primera Federación, también es uno de los argumentos más potentes de un equipo destacado que busca el ascenso de categoría. Clave y fundamental en la espectacular segunda vuelta del Córdoba, es un valor seguro de presente y una apuesta apetecible para el futuro. Un jugador que apunta a Segunda División tras mostrar un rendimiento deportivo sobresaliente.
Imagen principal: @CordobaCF_ofi.






















