El rendimiento de Pablo Santiago en esta temporada difícilmente puede pasar desapercibido. El jugador del Barakaldo CF está siendo uno de los nombres más destacados de la división. Una soberbia irrupción en la Primera Federación que puede optar por ser el futbolista más destacado de su posición en esta campaña y de la que ya tocaba escribir en profundidad.

El eibarrés ha sido protagonista de una de las parejas más efectivas del curso. Junto a Maroan Sannadi han completado una excelsa primera vuelta de campeonato en la que los gualdinegros han sorprendido a todos por su sobresaliente producción ofensiva. Capitalizando el estilo vertical de los de Imanol de la Sota, el extremo de 24 años ha servido de complemento perfecto a un ‘cazagoles’ que ha partido hacia la Primera División.

Pese a ser debutante en la categoría de bronce, Pablo Santiago se ha asentado de manera indiscutible en la élite de su posición. Referido en anteriores ocasiones como una de las grandes revelaciones del primer tramo de curso, el atacante de banda izquierda sigue dando pasos agigantados para definirlo sin tanta prudencia como una de las actuales ‘estrellas’ de la Primera RFEF.
Es de los que mayores estadísticas atesora entre goles y asistencias en el Grupo I, recogiendo el testigo de gran emblema gualdinegro tras el adiós de Sannadi. Su presencia ha ayudado a disipar las dudas generadas tras perder al máximo anotador del equipo, dando un golpe en la mesa para recordar que el Barakaldo mantiene con él en plantilla a otro jugador de superior categoría. Tiene sobradas condiciones para liderarlos en la etapa decisiva y una regularidad manifiesta en su rendimiento.

Siendo muy asociativo en su costado, acelera el juego y se cuela entre líneas en conducción gracias a un potencial desatado en la combinación directa de los fabriles. Se está moviendo como pez en el agua, siendo un futbolista muy difícil de controlar. Pablo Santiago marca las diferencias por su calidad decisiva en los últimos metros, realizando una temporada espectacular por la descomunal influencia que tiene sobre el verde.
Atesora uno de los golpeos más potentes de la categoría con la diestra, con mucha confianza para armar de primeras en unos poderosos remates que en varias ocasiones han significado valiosos puntos. Su capacidad de perforar redes desde prácticamente cualquier vértice del área convierte al eibarrés en sinónimo de peligro si campa a sus anchas alrededor de la frontal. El gualdinegro encuentra el hueco para sacar el látigo en un instante.

Siempre presente en los ataques, ya sea de manera directa o indirectamente, Pablo Santiago adquiere dominio absoluto de su zona a lo largo y ancho. Un jugador con gol, conducción de balón, calidad y último pase -mucho éxito en sus centros al área- que tiene un abanico de virtudes que lo alzan como una pieza muy completa. Quedará por ver la restante evolución colectiva del Barakaldo en sus ilusionantes aspiraciones, pero el extremo ya está llamando a las puertas del fútbol profesional.
Imagen principal: @BarakaldoCF.






















