Jornada que pasa, jornada que nos acercamos cada vez más al fin de año. Hay gente que quizá esté más pendiente de lo que va a comer o beber en las fiestas navideñas que del fútbol, algo completamente normal. Pero el fútbol no para, y el español menos aún, que será uno de los grandes protagonistas de estas fiestas.
Dio inicio en el Reale Arena, donde presenciamos la remontada inesperada del Girona ante la Real Sociedad, y puso punto final en Vallecas con un resultado gafas entre el Rayo Vallecano y el Real Betis. Como siempre, la emoción no faltó a lo largo de la jornada. Atlético de Madrid, FC Barcelona y Real Madrid sufrieron para llevarse los tres puntos. El RCD Espanyol sigue imparable, mientras que RCD Mallorca y Sevilla firmaron sendas goleadas. ¡Arranca La Prórroga de LaLiga tras la jornada 16!

La Prórroga de LaLiga 25/26 – Jornada #16:
Remontada inesperada en el Reale Arena:
La remontada del Girona en el Reale Arena fue el reflejo perfecto de un equipo que no perdió la fe. La Real Sociedad había sido superior en la primera mitad, presionando alto y castigando con el gol de Guedes, pero dejó el partido abierto con un 1-0 corto. Ese margen mínimo permitió al conjunto de Míchel mantenerse con vida, sosteniéndose en el talento de Ounahi y en los destellos intermitentes de Tsygankov.

Tras el descanso, el guion cambió por completo. El Girona asumió el control del balón y del ritmo, convirtiendo la segunda parte en un monólogo ofensivo. Ounahi se adueñó del centro del campo, apareciendo entre líneas y filtrando pases que empezaron a desarmar a la defensa txuri-urdin. El empate de Tsygankov en el minuto 76 fue el premio a esa insistencia y el punto de inflexión definitivo de un partido que ya se jugaba en campo local.

El desenlace fue tan cruel para la Real como glorioso para el Girona. Cuando el empate parecía sellado, apareció el genio de Tsygankov con un taconazo espectacular que dejó a Remiro sin respuesta y firmó una remontada memorable. Una victoria balsámica, clave en la lucha por la permanencia, cimentada en la fe colectiva y liderada por un Ounahi imperial y un Tsygankov absolutamente decisivo.
Triunfo importante del RCD Mallorca:
El duelo de Son Moix se decidió en un tramo final frenético que premió la insistencia del RCD Mallorca y castigó duramente al Elche. Con el partido igualado tras el descanso, los errores visitantes fueron determinantes. Primero, una mala entrega de Iñaki Peña permitió a Mascarell adelantar a los locales con un golpeo lejano de gran precisión; después, ya con el equipo ilicitano volcado, Muriqi sentenció con un cabezazo imperial que cerró el 3-1 definitivo.

Antes de ese desenlace, los bermellones habían mostrado una propuesta valiente y directa desde el inicio. El tempranero gol de Morlanes marcó el camino y dio confianza a los de Jagoba Arrasate, que encontraron espacios al contragolpe y pudieron ampliar su ventaja antes del empate accidental, fruto del infortunado autogol de Maffeo. Pese a ese contratiempo, el conjunto bermellón no perdió el orden ni la fe en su plan.

El triunfo supone un alivio enorme en la lucha por la permanencia, tanto por los tres puntos como por la forma de conseguirlos. El RCD Mallorca supo resistir a un Elche que se ha deshinchado, interpretar los momentos del partido y golpear cuando el rival flaqueó, apoyado en un Mascarell decisivo y en la contundencia de Muriqi. Una victoria de peso que permite al equipo respirar y mirar el futuro inmediato con mayor tranquilidad.
El Sevilla FC arrolla al Real Oviedo:
El Sevilla firmó una gran goleada ante el Real Oviedo en el Sánchez-Pizjuán, un triunfo que le permite distanciarse del descenso y ganar tranquilidad en la clasificación. El conjunto hispalense golpeó muy pronto con el tanto de Akor Adams y, sin necesidad de dominar en exceso, castigó cada desajuste defensivo del equipo asturiano. El segundo gol, obra de Sow, terminó de inclinar un partido que ya se le hacía cuesta arriba al club asturiano antes del descanso.

En la segunda mitad, el equipo de Almeyda manejó el encuentro con mayor comodidad y aprovechó los espacios que fue dejando su rival. El gol de Mendy, tras una acción de gran sangre fría dentro del área, rompió definitivamente cualquier intento de reacción visitante. A partir de ahí, el duelo se jugó al ritmo que quiso el equipo andaluz, sólido atrás y muy eficaz en ataque, con un Akor Adams incansable liderando cada transición ofensiva.
El cierre llegó con el golazo de Ejuke, que puso la guinda a una tarde redonda en Nervión. El 4-0 final reflejó la enorme diferencia entre ambos conjuntos y dejó al Real Oviedo muy tocado. Para el Sevilla, la goleada supone un impulso anímico importante y la confirmación de que, cuando es contundente, puede marcar diferencias claras y alejar los fantasmas de la zona baja.
Imagen principal: Edit Pablo Benítez.


















