La Cultural Leonesa se presenta en las vísperas de la temporada como uno de los máximos favoritos para hacerse con la corona del Grupo I de la Primera Federación y el consecuente ascenso directo a la categoría de plata. Un equipo que ha afilado sus garras para encarar una campaña en la que han generado expectativas para soñar en grande con un mercado de fichajes ambicioso y la continuidad de su bloque fundamental.

Los leoneses han asegurado la renovación de su base importante de la anterior andadura, algunos nombres propios de gran calibre que seguirán deleitando a la parroquia cazurra. Miguel Bañuz, David Amigo, Víctor García, Quique Fornos, Diego Barri, ‘Bicho’, Kevin Presa, Carlos Calderón, Santi Samanés y los jóvenes con contrato, Rodri Suárez y Álvaro Martínez, conforman los firmes cimientos sobre los que José Manzanera ha construido un plantel aspirante a todo.

La columna vertebral en el esquema de Raúl Llona continuará un año más de la mano de un técnico que también seguirá con sus servicios ante la confianza de la directiva. Un entrenador que ya se encuentra en la élite de los preparadores de la división y que exprime al máximo las prestaciones de sus pupilos. Rendimiento e implicación aseguradas con una figura que volverá a potenciar las condiciones competitivas de la Cultu.
El ‘plan’ sigue en pie con un grupo que ya rozó los puestos de promoción al término del pasado curso, incluso llegando a situarse en la cabeza de la tabla durante la primera vuelta. Una campaña que fue realmente notable para un equipo que vagaba por la categoría sin un destino claro, pero en el que la flagrante falta de gol en sus hombres de ataque les privó de saborear las eliminatorias por el ascenso.

Tras una temporada que ha servido para ‘asentar’ el proyecto y confirmar que la entidad marcha por el sendero adecuado para luchar por algo grande, la Cultural Leonesa ha tomado un rumbo bastante claro y no es otro que asaltar las posiciones de privilegio por el ascenso a Segunda División. La estabilidad ha llegado a los despachos y al ámbito deportivo en un ‘león dormido’ que debe rugir con fuerza.
En un mercado sencillamente espectacular, donde se han reforzado las carencias y debilidades del equipo, el conjunto leonés espera dar un importante salto de calidad con especial incidencia en la obligada revolución del frente ofensivo. Los deslumbrantes fichajes de Antón Escobar, Manu Justo, ‘Pibe’ y Luis Chacón han convertido la parte más negativa de la anterior andadura en uno de sus principales argumentos para marcar la diferencia.

La coherencia y el buen hacer de la dirección deportiva ha traído consigo refuerzos de calidad realizados con inteligencia, que vienen a cumplir con roles concretos que había que cubrir y asegurando mucho fútbol. Algunos más destacados como los anteriores -más Eneko Satrústegui en defensa- y otros que acatan un papel más secundario pero también necesario en el colectivo como Sergi Maestre, Txus Alba, Juan Artola o Víctor Ruiz.
El gran favorito de las quinielas previas ha debutado con buenas sensaciones en el estreno de liga, con una forma de jugar que parece ya asentada desde el inicio. Además de mantener su sobresaliente solvencia defensiva, deben mejorar en las prestaciones ofensivas y, sobre todo, en el rendimiento a domicilio -el curso anterior sólo ganaron fuera de casa en cuatro ocasiones-, si quieren dar un paso hacia adelante en sus aspiraciones.
Pelear el ascenso es un práctico imperativo para un club que presenta uno de los proyectos más ilusionantes y ambiciosos de la temporada en el Grupo I. Una presión añadida con la que tendrán que lidiar y manejar durante la competición. La Cultural y Deportiva Leonesa espera reflejar sobre el verde una sensación que se viene creando desde los primeros movimientos de este equipo de cara a la nueva campaña: que este puede ser el año.
Imagen principal: @CyDLeonesa.






















