El Málaga CF visitaba uno de los grandes templos del fútbol mundial, el Bernabéu, para medirse a todo un Real Madrid, en el kilómetro 3 de LaLiga EA Sports. Segunda salida de la temporada para los blanquiazules a la capital de España, tras debutar con derrota en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid (2-0), y cosechar un empate que supo a poco ante el Deportivo en La Rosaleda (1-1).
Reto mayúsculo para los de Funes, en busca de la primera victoria de la temporada en su regreso a la élite, en uno de los escenarios más inexpugnables de la categoría. Pero este equipo, si algo ha demostrado, es que es capaz de cualquier cosa. Recordemos que hace tres años estaba en Primera Federación y la capacidad de superación y resiliencia que ha mostrado este grupo de jugadores para enlazar dos ascensos épicos en tiempo récord. La lógica dice una cosa, pero el fútbol es un deporte imprevisible por naturaleza, en el que el Málaga se ha acostumbrado a reinar en los últimos años.

El joven aspirante visitaba al equipo grande por condición natural, el Real Madrid. Un club líder de este deporte en todo el mundo, laureado, y que solo sabe conjugar el verbo ganar. Igual que su técnico, José Mourinho, que no ha dejado de hacerlo en toda su carrera. Pleno de triunfos en las dos primeras jornadas, con una goleada muy reciente en este mismo escenario hace apenas unos días ante la Real Sociedad, en una carrera de fondo que se prevé apasionante para pelear el título de liga ante el FC Barcelona. Como los viejos tiempos. O como toda la vida, en realidad.
Lo importante para el Málaga, como entidad, era estar aquí. Jugar en el Bernabéu un partido de liga es sinónimo de que estás en la élite, y ese es el sitio natural de un club que se había descarrilado de Primera División durante demasiado tiempo. Afortunadamente para el fútbol español, con un proyecto sólido de puro talento de la casa, el nuevo Málaga está de vuelta. Un Málaga que, en la primera etapa de Mourinho en el banquillo blanco, cuando el cuadro blanquiazul también jugaba la Champions, ya fue capaz de arañarle puntos aquí al ‘todopoderoso’. Sin nada que perder, y mucho que ganar, y sobre todo disfrutar, la obligación de ganar y el sueño de hacerlo, o lo que es lo mismo, la presión frente a la ilusión, se medían en un estadio imponente, donde solo juegan los mejores.

Y más allá de la grandeza del Real Madrid en todas sus vertientes, el Málaga también está aquí por algo, entre los mejores. El equipo salió al Bernabéu con una personalidad admirable, sacando el balón jugado desde atrás con toda la precisión del mundo. Sin Dani Lorenzo en la sala de máquinas por un proceso febril, Rafa Rodríguez ocupó su lugar en la medular para aportar músculo por dentro.
Y mientras el Málaga se gustaba, el Madrid esperaba al acecho para montar contras letales, de esas que tanto le gustan a los equipos de Mourinho. Y en una de esas, como era de esperar, el conjunto local pegó el primer picotazo de la tarde. Bellingham recibió en la frontal, condujo en diagonal hasta escorarse por el carril derecho, y superó por abajo a Alfonso Herrero para poner el primer gol en el marcador a la altura del minuto 20 de partido. El Málaga reclamó una falta previa sobre Ángel Recio en la misma acción del gol, pero el árbitro no lo consideró suficiente para anular el tanto. 1-0.

El público no había terminado de corear el nombre de Jude y el futbolista inglés, que ha comenzado la temporada a un nivel imparable, ya había generado el segundo gol para doblegar la ventaja de su equipo, aprovechando un balón muerto dentro del área para cabecearlo al fondo de la red, en una acción que terminó con gol en propia de Alfonso Herrero al golpearle el balón en la espalda justo antes de entrar en la portería. Sin apenas despeinarse, y en un abrir y cerrar de ojos, el Madrid ya había descorchado la botella de champán y liquidado el partido en apenas media hora de encuentro: Trent Alexander-Arnold puso un pase raso perfecto desde la derecha al punto de penalti para la llegada de Kylian Mbappé, y el futbolista francés definió por abajo para poner el 3-0 y prolongar la fiesta del Bernabéu.

Funes tenía que agitar el árbol en busca de una reacción y aprovechó el descanso para ello. Pablo Martínez debutó en el Málaga sustituyendo a Rafa Rodríguez, para pasar a actuar en el pivote y aumentar la altura de Izan hacia el interior. La segunda parte se preveía tranquila, en un partido que ya estaba totalmente sentenciado.
Los dos técnicos se dedicaron a rotar sus banquillos para dar minutos a los menos habituales, en una segunda mitad intrascendente en la que Arda Güler puso la guinda al pastel con el cuarto y definitivo tanto en el minuto 90 (4-0). El Real Madrid mantiene el pleno de triunfos con media hora de rodillo y el Málaga tendrá que seguir buscando la primera victoria, la semana que viene en casa ante el Levante UD.
Imagen principal: @realmadrid.
Ficha técnica:
Real Madrid: Courtois, Arnold, Rüdiger, Huijsen, Cucurella, Valverde, Camavinga, Brahim, Bellingham, Vinicius, Mbappé.
Entrenador: José Mourinho.
Málaga CF: Alfonso Herrero, Puga, Einar, Ángel Recio, Rafita, Izan Merino, Carlos Dotor, Rafa Rodríguez, David Larrubia, Joaquín, Chupete.
Entrenador: Juan Funes.
Goles: Bellingham (1-0, min. 19), Alfonso Herrero (2-0, P.P. min. 26), Mbappé (3-0, min. 30), Arda Güler (4-0, min. 90).
Estadio: Bernabéu.



















