El mismo cuento se repite un año más en Primera Federación, con distintos protagonistas, pero misma trama. Como ya ocurrió con la heroica AD Ceuta el curso anterior, el CE Sabadell está viviendo un punto de inflexión que refleja las mismas sensaciones del histórico resurgimiento ceutí. ¿Se repetirá de nuevo el final feliz?
La cara buena de la moneda por fin sonríe a los vallesanos. Y es que, hasta hace bien poco, el Sabadell parecía un equipo ya enterrado y defenestrado hacia el vil camino del descenso a Segunda RFEF. Exceptuando las últimas jornadas, la primera vuelta del conjunto arlequinado rozaba el ridículo y la catástrofe.

Incidiendo en la comparación con el Ceuta, que también finiquitó una primera mitad de campeonato pésima, el ritmo de puntuación estaba siendo muy similar. En la 15ª jornada, los de la Nova Creu Alta sólo sumaban dos puntos más (ocho) que los ‘caballas’ (seis). En resumidas cuentas, dos proyectos que se veían bastante tocados y casi hundidos.
Lo cierto es que en el caso de los catalanes sorprende más el deficiente rendimiento. Mientras los ceutíes eran recién llegados a la categoría de bronce, en Sabadell habían realizado un gran mercado de verano. Muchos lo colocaban como uno de los principales favoritos para ocupar uno de los puestos de promoción, moción a la que yo me sumaba.
Sin embargo, el equipo no terminó de cuajar con dos entrenadores que no supieron levantar una situación que ya era insostenible. Con un juego mediocre y pobre, sumado al peso psicológico que hacía imposible conseguir sumar de tres, los arlequinados se erigían como la gran decepción del curso desde los puestos más bajos del descenso.

Ahora, las sensaciones son totalmente opuestas. Las de un conjunto en alza con una propuesta atractiva y que está fijando las miradas de todos sus rivales hacia una especie de cohete que espera escalar numerosos puestos en la clasificación. Un lavado de cara en tiempo récord que tiene nombres y apellidos: Carlos Rosende y Óscar Cano.
La llegada del nuevo director deportivo durante el mes de diciembre fue el punto de inflexión para que hoy en día estemos hablando del Sabadell como un equipo resucitado. Una remontada que, pese al reciente referente del Ceuta, también recuerda mucho a la conseguida con Pedro Munitis en la 2021-22 -temporada de estreno de la Primera RFEF-.
Rosende confió en la mano de Óscar Cano para ser el tercer técnico de la temporada vallesana, siendo su apuesta personal nada más aterrizar en el conjunto catalán y terminando por ser un acierto superlativo. El técnico granadino habrá gustado más o menos en sus anteriores etapas, pero los resultados indican que un nuevo hito se está forjando.

Un entrenador que ha confiado en sus jugadores, en una idea y en un estilo hasta el final, dando éxito inmediato a un Sabadell que se encontraba desahuciado. Queda claro que, si sabes a lo que juegas, siempre estarás más cerca de tus objetivos. Me parece de auténtico escándalo el cambio que ha conseguido, sobre todo a nivel de actitud colectiva.
Encarando una ilusionante segunda vuelta del campeonato, la dinámica del ‘nuevo’ Sabadell va más allá de emular la pasada salvación del Ceuta. Teniendo en cuenta que en el horizonte se divisa una permanencia muy barata en el Grupo I, la tendencia marca un techo mucho más alto para los arlequinados. El club ya ha pasado lo peor, ahora todo es soñar y disfrutar.
El vistoso estilo y la capacidad de lucha inculcados por Óscar Cano se suman al gran trabajo de Rosende en un mercado de invierno muy importante para el Sabadell, en vistas de seguir explotando la racha positiva del equipo. Las llegadas de Carles Salvador, David Soto, Jordi Calavera y Abde Damar van más allá de certificar una simple 15ª posición.
La Primera Federación vuelve a sorprender con un nuevo cuento de hadas, con un nuevo ejemplo de superación y buena gestión. El CE Sabadell ha pasado de ser una desamparada cenicienta a un equipo que está dando lo que se esperaba de ellos desde un inicio. El déficit de puntos existe, pero de seguir así, ¿podrían llegar a los puestos de promoción?
Imagen principal: @CESabadell.






















