No solemos hablar de filiales más allá de mencionarlos en los onces ideales de cada jornada, pero la realidad es que son equipos que acostumbran a dar que hablar, para bien y para mal. Y precisamente dos de ellos encabezan la clasificación en el Grupo II de Primera Federación. Nos centraremos esta vez en el actual líder, el Villarreal ‘B’, que lleva varios años intentando retornar al fútbol profesional. ¿Qué podemos esperar de los groguets y para qué están este curso en el fútbol de bronce?
‘Albelda-manía’:
Un vacío importante se generó en el equipo villarrealense con la salida de Miguel Álvarez como entrenador, más cuando fue el artífice del ascenso a LaLiga Hypermotion, la consecución de la permanencia en la categoría y la potenciación de jóvenes talentos que han terminado jugando tanto en la élite de nuestro fútbol como más allá de las fronteras españolas. Pero eso poco importó con la llegada al banquillo de David Albelda, quien había dejado buenas impresiones en la estructura interna de la cantera grogueta.

En su primera temporada, el equipo consiguió clasificar a las eliminatorias de ascenso el pasado curso, practicando un fútbol ofensivo vistoso, dinámico y divertido para propios y ajenos. A pesar del 2-0 de la ida en casa frente al Zamora, los groguets fueron apeados de la promoción en el Ruta de la Plata. Pero eso no hizo empañar el buen desempeño colectivo e individual del filial en la campaña 2025-2026. La sensación general es que había equipo, pero sobre todo había entrenador.
Y, a día de hoy, así parece que se ratifica. Junto a la UD Logroñés, el Villarreal ‘B’ es el único equipo que ha cosechado pleno de victorias en las tres primeras jornadas de la presente temporada. Victoria ‘in extremis’ en casa del Rayo Majadahonda, triunfo de local frente al Algeciras y los tres importantísimos puntos sumados en la visita a El Alcoraz (Huesca). Los resultados no son más que el fruto del trabajo bien hecho tanto del año anterior como del inicio de este, donde los groguets han demostrado ser superiores en todos y cada uno de los encuentros, con pegada y muy buen juego colectivo. Precisamente, el triunfo en tierras oscenses es el mejor partido para ejemplificar el equipo que, por ahora, marcha primero en la clasificación en el Grupo II.

Expectativas y realidades del Villarreal ‘B’:
Como todos sabemos, los filiales no suelen destacar por su regularidad, y menos en esta categoría. Aunque esto último va más por todos los participantes y no solo para los equipos ‘dependientes’. El objetivo principal de un filial es la formación de jóvenes talentos, y en Villarreal pueden estar tranquilos con eso. No escapa a nadie que también se realizan de vez en cuando inversiones económicas en traspasos de futbolistas para reforzar la plantilla, cosa que no todos los equipos se pueden permitir al contar con presupuestos mucho menores.

Y, por el mero hecho de ser un filial, lo habitual es que las plantillas varíen a lo largo de los años y durante las propias temporadas. Lautaro Spatz (Andorra), Álex Rubio (Albacete), Víctor Moreno (Tenerife), Alassane Diatta (primer equipo)… son algunas de las bajas destacadas de un equipo que aspira a dar de forma definitiva el golpe sobre la mesa que les aúpe a ser claros candidatos al ascenso. Decir esto en un grupo donde nos encontramos clubes del calibre del Huesca, Real Zaragoza, Real Murcia, Cartagena, Gimnàstic de Tarragona y los filiales madrileños no es para nada sencillo, y también se dice aquello de que ‘no es como empieza, sino cómo acaba’. Pero es imposible no ser optimista con el futuro a corto, medio y largo plazo del equipo.

Albert García, Joselillo Gaitán, Pablo Pascual, Bonafé, Jan Encuentra, Cheikh, Baratucci, Arguigue… hay mimbres sobre los que construir un proyecto ilusionante que devuelva al Villarreal ‘B’ al fútbol de plata español.
Imagen principal: @CanteraGrogueta.






















