Llegó el momento. Ocho años después, el Málaga CF regresaba a Primera División y lo hacía por todo lo alto en uno de los grandes escenarios de la élite del fútbol español: el Estadio Metropolitano, frente al Atlético de Madrid. Un escenario que, casualidades de la vida, el cuadro blanquiazul inauguró como rival de los rojiblancos en septiembre de 2017 (temporada 2017/2018, su última hasta ahora en Primera División) en el primer partido oficial de la historia que se disputaba en el Metropolitano. El resultado final fue de 1-0 para los locales, con gol de Antoine Griezmann.
Mucho ha llovido desde entonces. Probablemente, lo único que ha cambiado es que Simeone, en el banquillo, y Koke, en el campo, se mantienen en el Atlético de Madrid. Por su parte, el Málaga CF no sólo consumó su descenso a Segunda División en aquella temporada, sino que también tuvo que pasar incluso por Primera Federación antes de regresar de nuevo a la élite. El camino ha sido largo y duro. Pero el Málaga está de vuelta.
Tras lograr un ascenso inesperado el curso pasado, vía playoff frente a la UD Almería, de la mano de un Funes al que le ha cambiado la vida (y se la ha cambiado a este equipo) en cuestión de menos de un año, el Málaga afrontaba el regreso a su lugar natural, la Primera División, con un proyecto claro de cantera, de la mano de unos ‘niños’ (como les llama su propio técnico) que, con su talento innato, han devuelto la ilusión a una afición blanquiazul que, en los últimos tres años, no ha parado de disfrutar con un equipo que ha protagonizado una de las historias más bonitas del fútbol español en los últimos tiempos con su resurgimiento en tiempo récord.

El Atlético de Madrid afrontaba el inicio de un nuevo curso por ahora un tanto indefinido, casi como de transición, en una plantilla bastante renovada y todavía pendiente del futuro de su jugador franquicia, Julián Álvarez, ausente en la convocatoria de hoy. Tras una temporada discreta en liga, donde el Atlético se quedó a las puertas de la final de la Champions y cayó en la final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad, Simeone afrontaba el que podría ser su último curso como técnico rojiblanco (acaba contrato en 2027) con la necesidad de hacer frente a la salida de Griezmann y acometer una reconstrucción de garantías en un equipo que hace ya varios años que no termina de ser lo suficientemente regular en liga como para pelear el título frente a Barça y Madrid. Veremos en esta ocasión.
El Estadio Metropolitano presentaba un ambiente sensacional para esta primera cita de la nueva temporada 26/27 en un partido que se esperaba atractivo e interesante por las numerosas novedades en el césped, y la presencia de cerca de un millar de malaguistas en las gradas. Que ruede el balón.
El Atlético, condicionado por la ausencia de sus jugadores mundialistas en el XI Inicial, presentó una alineación inédita, plagada de canteranos del Madrileño, con nombres que apuntan a ser futuro, y también presente. Por parte del Málaga, Funes no dudó en dar continuidad al bloque del ascenso, que ya es de Primera.

Arrancó mejor, como era de esperar, el cuadro rojiblanco, que mostraba una rápida circulación de balón, en busca de la profundidad por los costados, ante un Málaga un tanto abrumado por el escenario, pero que aguantaba de pie a la espera de mejores sensaciones. Koke y Barrios manejaban el ritmo a su antojo desde la medular y el Atlético trataba de construir, mientras los blanquiazules intentaban enlazar posesiones largas para ganar confianza.
Poco a poco, el Málaga consiguió equilibrar el partido y superar la barrera psicológica de los 20 minutos sin movimiento en el marcador mientras iba creciendo. Al Atlético, más allá de encontrar la profundidad por la izquierda con Daniel Martínez, que se incorporaba constantemente en ataque, se le apagaba la luz en los metros finales y no conseguía conectar ese último pase que le permitiese finalizar sus aproximaciones. Einar y Recio se mostraban muy seguros en el eje de la zaga y despejaban con contundencia todos los centros laterales rojiblancos.
La carta de presentación del Málaga en Primera División, para el público general, no estaba dejando indiferente a nadie. El equipo de Funes mostraba una personalidad tremenda, la que le ha traído hasta aquí, arrebatándole la pelota al Atlético de Madrid y exhibiendo ese juego de talento de sus canteranos, interpretando perfectamente el contexto de juego y tomando muy buenas decisiones en la alternancia de envíos largos y cortos. La primera parte acabó con murmullo en el Metropolitano y con un Málaga crecido que no lo iba a poner nada fácil. Resultado inicial.

Tras el paso por vestuarios, el Atlético volvió con el cuchillo entre los dientes, aumentando considerablemente la presión en campo contrario y recuperando muchos balones ante un Málaga que arriesgaba excesivamente en salida. Alfonso Herrero protagonizó el primer milagro en Primera División con un pie abajo descomunal, mano a mano, ante Mendoza, para mantener el empate y salvar los muebles. Simeone olía la sangre y ponía toda la carne en el asador para dinamitar por completo el partido dando entrada a Llorente, Baena, Giuiliano y Kang-in Lee. El Málaga resistía como podía y el Atlético insistía en busca del primero.
El equipo rojiblanco estaba rondando el gol y este terminó llegando a la altura del minuto 70. Kang-in agarró el esférico en la frontal, condujo hacia su lado bueno y sacó un latigazo imparable por toda la escuadra para estrenarse por todo lo alto con el Atlético y hacer estallar el Metropolitano. 1-0.
El Atlético siguió buscando la portería rival ante un Málaga al que se le había acabado la gasolina y la sentencia era cuestión de tiempo. Álex Baena se encargó de cerrar el encuentro con un lanzamiento de falta sensacional a la escuadra que puso el broche de oro a la victoria rojiblanca en el regreso del Málaga a Primera División (2-0).
Ficha técnica:
Atlético de Madrid: Oblak, Jorge Domínguez, Le Normand, Hancko, Daniel Martínez, Carlos Martínez, Koke, Pablo Barrios, Rodrigo Mendoza, Arnau Ortiz, Lookman.
Entrenador: Diego Pablo Simeone.
Málaga CF: Alfonso Herrero, Puga, Einar, Ángel Recio, Rafita, Izan Merino, Carlos Dotor, Dani Lorenzo, David Larrubia, Joaquín, Chupete.
Entrenador: Juan Funes.
Goles: Kang-in Lee (1-0, min. 70), Baena (2-0, min. 84).
Estadio: Metropolitano.


















