Desde antes de la creación de lo que ahora conocemos como Primera Federación -que no deja de ser la antigua Segunda ‘B’, pero con muchas mejoras-, ya se ponía en duda y a debate un tema que concierne a todos los aficionados de la categoría y, en general, del fútbol molesto. Una serie de equipos con características peculiares en cuanto a plantilla, localía y otros aspectos que agradan a unos y enfadan a otros. Sí, hoy hablamos de los filiales, analizando la situación de los que pertenecen al tercer escalón de nuestro fútbol y una pequeña opinión acerca de la realidad de los mismos.
Luces y sombras:
Dependiendo del grupo que observemos, nos encontramos una situación u otra con los filiales. En total, son ocho filiales repartidos en ambos grupos, teniendo que partir la Comunidad de Madrid en dos para que haya igualdad en cuanto a cantidad. Atlético Madrileño y Real Madrid Castilla fueron separados, y son dos de los más destacados entre los equipos dependientes.

En el Grupo I, el Celta Fortuna ocupa la tercera posición con 27 puntos, dos más que el Real Madrid Castilla y un puesto por encima de los merengues que, después de un inicio complicado, lograron enderezar el rumbo y no hay quien los saque del ‘top 5’. Algo parecido sucede con el Bilbao Athletic que, después de un mes de noviembre prácticamente perfecto, ha pasado del descenso al playoff. Precisamente al descenso hay que irse para ver al cuarto filial del grupo, que no es otro que Osasuna Promesas, con apenas 17 puntos. Eso sí, una victoria en la próxima jornada podría suponer escalar hasta la 10º plaza, pues hay hasta ocho equipos en tres puntos.

En el Grupo II, el Atlético Madrileño lidera con puño de hierro el sector este, con 30 puntos en 15 jornadas. El equipo que más goles marca y el segundo que menos encaja, siendo el mejor visitante y el cuarto mejor local de forma provisional. La realidad es bien distinta con el grupo oeste, pues los dos filiales sevillanos están en descenso y el Villarreal ‘B’, pese a empezar de forma irregular y por momentos acercarse al playoff, no termina de dar el paso definitivo para establecerse y ser regular.
Y claro, queda todavía la segunda vuelta y poco de la primera, pero poco a poco se ven las aspiraciones reales de los equipos y cómo van sentando las bases de cara al segundo tramo de competición.

¿Liga de filiales o restricciones?
Ocho equipos en Primera Federación con tres en descenso, tres en el ‘top 5’ y los dos restantes con opciones de entrar al playoff. Pero si bajamos a la Segunda Federación, vemos que Deportivo Fabril, Real Oviedo Vetusta, Barça Atlètic y Getafe ‘B’ se encuentran en el ‘top 5’. Si no contamos a conjuntos como el Alavés Promesas, Girona ‘B’ y Tenerife ‘B’, que también tienen opciones de entrar en esa zona de promoción.

Con que suba la mitad de los conjuntos citados de la cuarta categoría, ya tenemos un caldo de cultivo suficiente para que todo explote. Entonces, ¿sería positivo para los clubes «mayores» que se cree una liga de filiales?. Por una parte, sí, porque esas plazas de filiales irían a parar a otros clubes que se verían beneficiados en lo deportivo y económico, sabiendo que estas categorías son deficitarias. Cualquier aficionado al fútbol, con algunas excepciones, preferiría ver un playoff entre equipos que no sean filiales.
En contra, a la hora de contratar jugadores jóvenes de una liga de filiales, se cuenta con el hándicap de «no tener experiencia en el fútbol profesional / semi-profesional» y estaríamos hablando más de apuestas que de contrataciones contrastadas. Además, aun siendo filiales de equipos grandes o de LaLiga EA Sports, no tendría el mismo impacto mediático ni la cantidad de espectadores en retransmisiones y, especialmente, estadios.

Por la parte que me toca, siendo alguien que cubre a un filial de gran entidad, entiendo las quejas sobre los filiales a la hora de contratar jugadores en lo que a edad y potencial se refiere y otras ventajas que poseen. Podría entender las razones para limitar a la Primera Federación como categoría máxima a la que pueden aspirar estos equipos, pero donde pondría el foco, en todo caso, sería en cuanto a fichajes.

Ya existe una normativa acerca de las fichas para primeros equipos y filiales pero, para que se sea más justo y exista igualdad de condiciones, limitaría la edad para formar parte de un filial y evitaría casos como el de Javier Ontiveros en el Villarreal ‘B’. Lo mismo para las instalaciones, tratando de evitar jugar en ciudades deportivas y hacerlo en los estadios de sus primeros equipos, lo que haría que ganaran en aforo, posibilidad de grandes desplazamientos de aficiones visitantes y mejor ambiente con precios asequibles.
Hablando se entiende la gente, o eso se suele decir, y una categoría tan maravillosa como la Primera Federación se puede ver muy beneficiada con la presencia de los filiales, pero abogando siempre por el fútbol modesto que, como decía al principio de esta pieza, tanto nos gusta.
Imagen principal: @AtletiAcademia.






















