CD Tenerife y CD Arenteiro, líder y colista, medían fuerzas en el Heliodoro Rodríguez López en una tarde llena de ‘canariedad’, pues José Manuel Pitti, la voz del deporte vernáculo canario, coreó en la previa el habitual ‘Riqui Raca’ obra del difunto Paco Zupo, ilustre aficionado del CD Tenerife. También durante el descanso se desarrolló una exhibición de lucha canaria, por varios clubes de la isla.
Tenerife y Arenteiro llegaban en dinámicas radicalmente opuestas: el líder, tras vencer por 1-4 fuera de casa al Arenas de Getxo con mucha tranquilidad (0-3 al descanso), y en los últimos cinco partidos ligueros, cuatro victorias y una sola derrota, que le están aupando a lo más alto de la clasificación, e incluso a ser el mejor visitante del fútbol español.
Por su parte, Jorge Cuesta afrontaba su segundo partido al frente del conjunto de O Carballiño, que se estrenó la semana pasada con derrota por 0-2 ante el Ourense, en el derbi local. Llegan con 11 puntos, sumidos en lo más hondo de la clasificación y sólo superan al Cacereño por el golaverage, pero comparten puntuaciones como colistas del Grupo I de Primera Federación.

El encuentro comenzó con el balón para los locales, que buscaban calmar las revoluciones de la disputa, con pases quirúrgicos y combinaciones prolongadas, que terminaban en centros al área con muy poco peligro desde las bandas comandadas por Nacho Gil y Alassan. Por su parte, el conjunto gallego mantuvo durante los primeros minutos un bloque defensivo anclado al borde del área propia, con cinco hombres en la zaga, esperando la mínima oportunidad para pillar a los de Cervera desprevenidos.

Los primeros 20 minutos de juego fueron la demostración evidente de por qué el Tenerife está donde está. Arrollaban al rival ofensivamente con ocasiones de gol constantes, sobre todo con toques precisos buscando los desmarques de De Miguel y de Nacho Gil. Un Nacho Gil que sigue entonado y muy participativo, siendo vital en el esquema de Álvaro Cervera. Por su parte, el Arenteiro se dedicó única y exclusivamente a retener a los atacantes tinerfeños, y la meta defendida por Alvin sufrió un asedio constante de disparos.

Al filo del descanso, era evidente que el ritmo y la urgencia habían disminuido. Sin embargo, en un córner botado desde la izquierda por Nacho Gil, Enric Gallego peinó el balón de espaldas para que Fabricio abriera la lata de cabeza. El brasileño del Tenerife anotaba así su primer tanto de la campaña 25/26, una hazaña que él mismo había declarado en múltiples ocasiones que era uno de sus sueños. Sin mucho más que contar, Manuel Gordillo decretaba el final de los primeros 45 minutos, con ventaja momentánea para el Tenerife.
La segunda parte reanudó con un ligero cambio de guión, pues los visitantes, obligados por el marcador, mostraron una intensidad no vista durante la primera mitad. Sin embargo, la táctica de Roberto Perera surtió efecto, pues desarticuló por completo el bloque de presión del Arenteiro con facilidad.

El segundo tiempo fue un calco del primero: la posesión y las ocasiones eran del Tenerife, y al Arenteiro no le quedaba más remedio que achicar agua e ir avanzando a pasos de tortuga mediante faltas y saques de esquina, pero sin llevar peligro real para los intereses de Dani Martín, que disfrutaba de un partido plácido en el que apenas tenía que intervenir.

En el 70 de partido se produjo el tan esperado cambio por la afición blanquiazul, Maikel Mesa sustituia a Alassan sobre el terreno de juego, y era recibido con la habitual ovación y vitoreos de su nombre, un futbolista que se ha ganado a pecho el cariño de la gente fuera y dentro del campo. La recta final del encuentro se puede definir en dos palabras: tensión sosegada. Ambos equipos buscaban o bien el empate o bien ampliar la ventaja, pero ninguno con éxito.
La recta final concluyó con la tónica habitual. Con el alargue ya cumplido, el colegiado decretó la que sería la última jugada del encuentro, una falta lateral favorable al Arenteiro botada por Julen Jon. Tras ello, Juan Manuel Gordillo señaló el túnel de vestuarios, que propició una nueva victoria del Tenerife en el recinto capitalino, pero no exenta de sufrimiento.

Los tres puntos le sirven para aumentar la distancia con sus perseguidores y escalar a los 31. Por su parte, el Arenteiro continua hundido en el fondo de la clasificación junto al Cacereño, que no termina de levantar cabeza incluso con el cambio de entrenador.
Ficha técnica:
CD Tenerife: Dani Martín, David Rodríguez, León, Jesús de Miguel, Nacho Gil, Landazuri, Fabricio, Aitor Sanz, Enric Gallego, César, Dani Alassan.
Entrenador: Álvaro Cervera.
CD Arenteiro: Alvin, Luca, Eliseo, Brais Val, De Camargo, Cuéllar, Adilson, Diego, Mingo, Jordan, Bastida.
Entrenador: Jorge Cuesta.
Goles: Fabricio Assis (1-0, min. 42).
Estadio: Heliodoro Rodríguez López.






















