Alain Oyarzun es uno de esos jugadores diferentes que tanto nos gustan en esta casa. El talentoso extremo del Real Unión se ha logrado un hueco en el selecto grupo de futbolistas referentes de la competición por su reciente trayectoria en el conjunto irundarra. Con un rendimiento exquisito en este inicio de temporada, toca hablar sobre la zurda de oro de la Primera Federación.

El donostiarra ha encandilado a los aficionados de la categoría exhibición tras exhibición. Un jugador con experiencia previa en Segunda División -Mirandés, Zaragoza y Numancia- que tuvo que bajar al tercer escalón para recuperar su mejor versión. La proyección de Alain, que llegó a debutar en Primera con la Real Sociedad, se vio truncada por una grave lesión de rodilla.
Ahora, en su tercera campaña en un equipo con tanta solera como el Real Unión, es indudable que su mejor fútbol ha vuelto con creces. Siendo uno de los más destacados en estas primeras jornadas, parece ser que en este curso vamos a disfrutar mucho más de él en un proyecto que parece apuntar hacia arriba. Alain está siendo capital en una plantilla que puede sorprender en el Grupo I.
Resulta obvio que el talento y la capacidad de este futbolista corresponde a un nivel superior, es el lugar a donde realmente pertenece. La incidencia que tiene sobre el juego ofensivo de su equipo es descomunal. Organizador sobre línea de tres cuartos, se mueve en todo el frente de ataque con una visión de juego total apoyando y activando constantemente a sus compañeros.

Está aprovechando y disfrutando de todo su potencial, haciendo habitual lo excelente. La calidad que se denota con cada pase, movimiento y orientación le hace ser superior en todas las facetas asociativas y técnicas -es el máximo asistente en los registros de la Primera Federación-. Con un estilo que tiende a interiorizarse y jugar hacia dentro, suele encontrar situaciones de último pase y disparo lejano.
Todos estos aspectos son necesarios para ensalzar su figura, pero su característica más vistosa lo convierte en un auténtico espectáculo sobre el césped: el golpeo de balón. Tanto en balón parado como en juego posicional, la zurda de Alain supone verdadero peligro con sus disparos. Ya no es sólo por los goles que mete, sino por los que regala a sus compañeros.

Especialista en lanzamientos desde fuera del área, ya sean faltas, córneres o finalización, es una de las grandes figuras individuales de la categoría. Su pierna izquierda ha dado tantos y asistencias propias de un videojuego. Es más, en estas jornadas, Alain habría podido encadenar tres goles olímpicos consecutivos, pero su compañero decidió asegurar y empujar la pelota en los dos últimos -aunque iba para dentro-.
En el fútbol, o tienes ‘el toque’ o no lo tienes, y Alain Oyarzun tiene un doctorado en esta asignatura. La versión que estamos viendo es fantástica, aunque lo difícil es mantener este rendimiento sobresaliente en el Real Unión. Si las lesiones lo respetan, estamos ante uno de los próximos jugadores más destacados de la presente temporada, una pierna izquierda que vale su calidad en oro.
Imagen principal: @REALUNIONCIRUN.






















