Duelo directo por el ascenso en el Estadio de La Rosaleda entre Málaga CF y UD Las Palmas, en la ‘jornada retro’ de LaLiga (en Primera y Segunda División), en este caso, enmarcada en la jornada 35 de LaLiga Hypermotion.
Tras tres empates consecutivos y una semana lejos de casa, el equipo de Juan Francisco Funes se reencontraba ante su público en un día marcado en rojo en el calendario por la complejidad de este encuentro. Sin David Larrubia, Dani Lorenzo e Izan Merino, entre lesiones y sanciones, el cuadro blanquiazul afrontaba una prueba muy dura en el camino por el sueño del ascenso, ante un cuadro canario al alza en las últimas fechas del campeonato, y al que ya consiguió vencer en el Estadio de Gran Canaria (0-1), en la tercera fecha del campeonato, todavía en el mes de agosto. Cómo ha cambiado la película desde entonces.

La UD Las Palmas, por cartel y plantilla, claro candidato al ascenso, incluso directo, aterrizada en La Rosaleda con el objetivo de dar un golpe sobre la mesa en uno de los estadios más inexpugnables de la categoría, en plena escalada en la tabla tras varios meses donde la figura de Luis García ha estado bastante cuestionada entre la parroquia amarilla. Mucho en juego en un partido de altos vuelos con aroma de final en este último sprint de la temporada.
A pesar de las bajas, Funes iba con todo en su planteamiento inicial, y apostaba por un centro del campo similar al habitual en cuanto a perfil técnico de jugadores, formado por Juanpe en la medular, Carlos Dotor de volante y Aaron Ochoa con más libertad en los metros finales, acompañados de una doble punta con Adrián Niño y Chupete. Más ofensivo, difícil. Luis García también planteaba un partido interesante en lo táctico, optando por un equipo dispuesto a quitarle la pelota a un Málaga que está acostumbrado a tenerla.
El ambiente mágico de La Rosaleda dio paso a un señor partido entre dos equipos muy bonitos de ver. Las Palmas inició el encuentro con más dominio de balón, ante un Málaga que le costó asentarse un cuarto de hora. Miyashiro generaba peligro entre líneas cada vez que conectaban con él a la espalda de Juanpe y al conjunto boquerón le costaba progresar cada vez que recuperaba. Aaron Ochoa, volcado en la banda izquierda (Joaquín partía desde La derecha), trataba de aparecer por dentro para triangular y generar superioridad ante una UD Las Palmas que se posicionaba en línea de cinco sin balón. Los dos equipos querían elaborar, pero no encontraban ese último pase letal en una auténtica partida de ajedrez.

La primera gran ocasión del partido no llegó hasta el minuto 25, con una gran triangulación de la UD Las Palmas al borde del área, que Jesé no logró finalizar entre palos por muy pocos centímetros. La igualdad era máxima, pero la sensación el conjunto canario tenía más control en las posesiones.
Superada la media hora de juego, el Málaga empezó a dar síntomas de peligro. Dotor enganchó un disparo muy peligroso desde la frontal que la zaga amarilla logró bloquear, y el cuadro de Funes consiguió finalizar una gran transición que Chupete estuvo a punto de mandar a guardar, pero falló en la definición por milímetros, cuando ya lo tenía todo de cara, tras una excelente acción técnica en la que superó a la pareja de centrales en una baldosa. Resultado inicial al descanso y todo por decidir en la segunda mitad.

Con apenas dos minutos de juego tras el descanso, tanto Málaga como Las Palmas se vieron obligados a realizar la primera permuta, en ambos casos por lesión. En el conjunto local, Rafa Rodríguez sustituyó a Juanpe. En el visitante, Jonathan Viera a Miyashiro.
Tras unos minutos en stand by, al borde de la hora de juego, y en un partido cada vez más cerrado, el Málaga encontró la llave para desbloquear el encuentro por medio del balón parado. Aaron Ochoa botó un saque de esquina que conectó con un cabezazo imparable de Murillo para romper la igualdad en el marcador y desatar la locura en una Rosaleda que explotó con el tanto malaguista. 1-0.

Ese gol dio paso a un partido mucho más abierto, en el que Las Palmas estaba obligado a buscar el empate y, por ende, el Málaga encontraría espacios para correr a la contra. Dicho y hecho. En un robo a la altura de la línea divisoria, el cuadro local conectó con un Joaquín desatado, que se subió a la moto por la autopista del lado izquierdo, para conducir en diagonal por dentro y soltar un latigazo imparable con la derecha que hizo estallar a La Rosaleda. 2-0.
Los minutos finales transcurrieron sin más alteraciones en el marcador, con un Málaga que echó el cerrojo al partido para reencontrarse con la victoria y superar a un rival directo en la lucha por el ascenso, en una tarde para el recuerdo en La Rosaleda.
Ficha técnica:
Málaga CF: Alfonso Herrero, Puga, Juanpe, Chupe, Joaquín, Dotor, Murillo, Montero, Adrián Niño, Rafita, Aaron Ochoa.
Entrenador: Juan Francisco Funes.
UD Las Palmas: Dinko Horkas, Mika Mármol, Clemente, Barcia, Jesse, Manu Fuster, Amatucci, Viti, Miyashiro, Kirian, Ale García.
Entrenador: Luis García.
Goles: Diego Murillo (1-0, min. 58), Joaquín Muñoz (2-0, min. 68).
Estadio: Estadio de La Rosaleda.


















