¿Cuántas veces hemos visto la escena de un ‘mago’ callejero intentando timar al público con el viejo truco de la pelota y los vasos?
Todos sabemos que en el fondo, estamos siendo víctimas de un timo y que el mago domina toda la situación desde el primer momento, pero nuestro ego nos hace sentirnos más inteligentes que el resto y creer que, evidentemente, nosotros podemos vencerle.

Escuchas un par de veces: “¿Dónde está la bolita? ¿En la derecha? ¿En la izquierda? ¿Dónde está la bolita caballero?”. En ese mismo momento, ya estás muerto por el simple hecho de haber entrado en su juego.
Ahora puedes ponerte en la situación de lo que siente un defensor cuando le encara un regateador, uno de esos dribladores de los que repetimos hasta la saciedad que no quedan, pues os presento al bueno de Edon Zhegrova.

Edon Zhegrova tiene 24 años y es un extremo, no zurdo, sino zurdísimo. Juega por banda derecha, está siendo uno de los mejores jugadores de la Ligue 1 y su nombre ya se está vinculando a la Real Sociedad tras la salida de Mohammed Ali-Cho.
El kosovar fichó en la temporada 2021-2022 procedente del Basilea por siete millones de euros y, aunque le ha costado explotar, ya había dejado destellos de su calidad.
Hablamos de un jugador al que le está faltando esa última decisión para acumular más cifras en el último tercio de campo y que toda Europa se fije en él, pero a la vez, es un generador ofensivo tremendo a partir de su desborde. No es un extremo que se caracterice por su extrema velocidad, aunque sea rápido, sino por su regate mediante amagos e imaginación que surge de su bota izquierda.

Parece lógico que la Real Sociedad lo tenga como uno de sus objetivos tras la salida de Kubo a la Copa Asia, pero tras su vuelta, podría haber una saturación en la posición, pues se pisarían continuamente, porque Edon Zhegrova siempre va a exigir partir del perfil derecho.
Este año, ha dado un salto en el equipo de Paulo Fonseca, disputando más minutos y más partidos en Ligue 1 que toda la temporada pasada. La confianza del técnico portugués le ha permitido soltarse y su desborde está siendo clave para que el Lille no se descuelgue de la lucha por los puestos Champions.
Actualmente, lleva siete goles (tres en la primera ronda de la Copa de Francia) y siete asistencias que demuestran que a su fantasioso regate le falta aún dar ese salto extra en la última decisión que te convierte en élite.
Aún así, hablamos de un jugador decisivo. Y es que, aunque no esté anotando, se encuentra en el percentil 97 en pases clave (pases que llevan a un disparo del compañero) respecto al resto de extremos de Europa.
Esto nos explica que no es sólo un extremo encarador que juega su partido, sino que aprovecha su buena zurda para generar ventajas para sus compañeros, especialmente frecuentado un buen centro cerrado con mucha rosca.

Pero que no sea sólo un regateador no quiere decir que esa no sea su mayor virtud, encontrándose entre el 1% de los jugadores de las cinco grandes ligas que más intenta regatear y que más lo consigue (realiza casi cuatro regates por partido). Brilla en todas las estadísticas relativas a conducciones y ‘driblings’ porque el talento en su zurda es élite.
En un fútbol en el que las presiones son cada vez más asfixiantes, tener a un jugador que supere a un rival y genere una ventaja es indispensable, por lo que cualquier equipo querría a un extremo como el kosovar.
Veremos si la Real Sociedad apuesta realmente por el jugador, parece difícil que salga por una cantidad inferior a 20-30 millones de euros, pero ojalá LaLiga pueda disfrutar pronto de este trilero.
Un aviso para los defensas de la liga española: tened cuidado porque, si tenéis delante a Edon Zhegrova, no sois tan listos como os hará creer.
Imagen principal: @losclive.


















