Es cierto. Durante los últimos años hemos visto cómo, en alguna ocasión, los equipos de Segunda División que destituían a su entrenador, tiraban del técnico del filial. Sin embargo, no era algo recurrente, como sí está siendo durante la presente campaña.

Un proceso lleno de casuística:
Y es que, en realidad, todo es coincidencia. En cualquiera de los equipos que han optado por esta opción resulta que no era la primera intención. El proceso es claro: destitución del primer entrenador, subida del técnico del filial al primer equipo como interino, buenos resultados y, por último, fijación como entrenador al uso del equipo.

Y aunque sea sorprendente, a los equipos que les ha sucedido exactamente esto no les está yendo nada mal, dentro de sus contextos, como es evidente. El Málaga ha conseguido resurgir y sacar mejores resultados, acompañados de unas sensaciones sobre el campo muy mejoradas. Por otro lado, el mejor ejemplo, que no es otro que el del CD Castellón, ya que tras la recogida de Pablo Hernández de unos jugadores bajos de moral ha conseguido que ahora mismo estén aferrados al playoff.

Dos ejemplos perfectos de lo que han dado (y están dando) los técnicos de filial a su equipo pero, por otro lado, tenemos un ejemplo claro de que esto no siempre funciona. Emilio Larraz subió a echar un cable al primer equipo del Real Zaragoza y no fue capaz de afianzarse.

Ahora, podríamos estar ante otro nuevo ejemplo en Segunda División. Para conocerlo, hay que viajar hasta Pucela, ya que los vallisoletanos han visto cómo se marchaba Almada a principio de semana. De momento, quien ocupa su hueco es Sisinio González, entrenador de la cantera blanquivioleta.

Recurrir al técnico del filial, una solución a corto plazo para sobrevivir en Segunda División:
Sinceramente, lo que pienso al respecto es que esto se trata de un parche económico que llevan a cabo los clubes. Si no funciona, toca buscar recambio. Si funciona bien, consigues un perfecto 2×1.
¿Lo normal? Entiendo, es que no funcione del todo bien. El salto de categorías suele ser muy sustancial y el cambio pilla de golpe. Pero, por otro lado, bien es cierto que conocen perfectamente a los futbolistas, la entidad, las instalaciones… Y eso puede ser diferencial.

¿Es una solución fiable? Creo que depende mucho del contexto, pero en muchas ocasiones sí creo que es una herramienta fantástica. Y si no que lo pregunten en Castalia.
Imagen principal: @CDCastellon & @MalagaCF.


















