Jude Victor William Bellingham. Este es el nombre de, casi con total seguridad, el mejor jugador del mundo actualmente. La forma en la que este joven talento de 20 años ha irrumpido en todo un Real Madrid es una historia de determinación, juventud y excepcionalidad que ha dejado a todos boquiabiertos.
Es un futbolista destinado a jugar aquí y hacer historia. En un verano bastante complicado en Chamartín, con las graves lesiones de Courtois y Militão, el culebrón Mbappé, la falta de un ‘9’, el bajón en el rendimiento de Vinícius y Rodrygo y las dudas sobre el nuevo esquema, aparece Bellingham para echarse todo un Real Madrid lleno de dudas a sus espaldas, con la presión que eso conlleva.

La llegada de Bellingham ha sido un rayo de luz en una situación y pensamiento de insuficiencia de plantilla. Su desempeño desde su llegada ha sido nada menos que espectacular. A pesar de su corta edad, está demostrado una madurez y una calidad excepcional que pocos esperaban a este nivel tan temprano en su carrera.
Una de las cualidades más sobresalientes de Bellingham es su personalidad en el campo. Su confianza, su aplomo y su determinación son dignos de elogio. Su juego no solo refleja habilidad técnica, visión de juego y una capacidad goleadora digna de los mejores delanteros de Europa, sino también una madurez táctica y una toma de decisiones que sorprenden a todos.

Y para hablar así de Jude Bellingham, hay fundamentos más que de sobra en apenas tres meses de competición. Ha igualado a Romário, Ronaldo y Lewandowski en anotar 10 goles en los 10 primeros partidos de liga. Ha registrado la mejor estadística de goles y asistencias de los fichajes galácticos del Real Madrid desde los años 40, superando nada más y nada menos que a Cristiano Ronaldo, Benzema o Gareth Bale, con 13 goles y tres asistencias.
Es el primer jugador de la historia de los Clásicos en anotar un doblete en su debut, y es el máximo goleador actual de LaLiga EA Sports y de la UEFA Champions League (tres goles, compartiendo con seis jugadores más), además de dos MVP del mes en LaLiga y 10 MVP en 15 partidos disputados entre club y selección.

Jude Bellingham es la viva definición de la diferencia entre un supercrack y un muy buen futbolista. Los supercracks ganan partidos con destellos, sin tener que brillar durante los 90 minutos, son determinantes y se hacen notar cuando el equipo más los necesita. Son capaces de decantar la balanza con un gesto, estar en el lugar apropiado y tener un imán para esos balones que deciden encuentros.
No es descabellado considerar a Jude Bellingham como el actual mejor jugador del mundo. A pesar de la competencia feroz y la presión que conlleva jugar en un club como el Real Madrid, Bellingham no sólo ha cumplido las expectativas, sino que las ha superado con creces.
Cierto es que su extrema juventud y los caprichos que el fútbol trae consigo, marcarán su futuro y dictarán la altura de su legado. Pero para eso, todavía queda mucho.
De momento, disfrutemos de Don Jude Bellingham.
Imagen principal: Edit Marta Calle.


















