Salma Paralluelo ha llegado a la élite del fútbol para quedarse. Pudo haberse decantado por el atletismo, pero decidió intentar triunfar con el balón en los pies. Sus características hacen que sea una jugadora diferencial que parece no tener techo. La zaragozana está trabajando muchísimo para sacar su mayor potencial y sus números con el FC Barcelona y España son de otro planeta.

Hace dos años, la vida de Salma Paralluelo dio un vuelco. Dejó el atletismo para dedicarse exclusivamente al fútbol tras la llamada de muchos clubes interesados y una lesión de ligamento cruzado. Esta decisión no fue nada fácil, ya que era una de las atletas más prometedoras del panorama nacional.
Uno de sus mayores logros fue su bronce en el Campeonato de España de Atletismo en pista cubierta de 2019, superando a Isabel Mozún como atleta más joven en ganar una medalla nacional en categoría absoluta, con apenas 15 años.

Mientras se convertía en una de las mayores promesas del atletismo, Salma seguía disfrutando del fútbol. A sus 15 años, debutó como futbolista en Segunda División con el Zaragoza CFF, club de su ciudad.
Ese mismo año, llamó la atención del Villarreal y se unió a sus filas en la misma categoría, lugar donde empezó a despuntar rápidamente y logró el ascenso a Primera División. En el año 2018, fue campeona de Europa con la Selección Española Femenina Sub-17 y en 2022 fue convocada para jugar la Eurocopa con la absoluta, pero no pudo participar debido a una lesión.

Su gran salto futbolístico llegó ese mismo verano, donde el FC Barcelona no dudó en lanzarse a por la jugadora. Salma Paralluelo llegó al club catalán con la mayoría de edad recién cumplida y con todo un futuro por delante. Poco a poco, se adaptó al sistema de Jonatan Giráldez entre las mejores jugadoras del mundo.
Con mucho trabajo, consiguió hacerse con la titularidad, partiendo desde cualquier banda. Las rotaciones hicieron que cogiese mucha confianza y minutos hasta hacerse fija en los esquemas azulgranas.

Su rapidez y su gran lectura de los espacios, por no hablar de su físico sobrenatural, fueron un auténtico quebradero de cabeza para las oponentes de las azulgranas. La manera en la que Salma rompe partidos es diferencial en el fútbol femenino.
Su gran primera temporada hicieron que fuese una fija en la lista para el Mundial de Australia y Nueva Zelanda, el campeonato que ganó la Selección Española. Sus actuaciones fueron decisivas, e incluso, anotó varios goles que sirvieron para pasar de ronda, entre ellos, goles a Suecia y Países Bajos. Esto hizo que consiguiese el premio a mejor jugadora joven del Mundial. Además, consiguió el Balón de Bronce tras realizar un año increíble.

Esta temporada la arrancó con unas molestias en la rodilla que consiguió superar muy rápido. Lo único que podían achacarle de su primera temporada en el Barça era el tema de la finalización y atreverse más. Este curso, parece que ha llegado su explosión y se le caen los goles. La futbolista maña es la máxima goleadora azulgrana con 26 dianas, 11 más que en la primera.
Sus números no son casualidad, ya que su madurez futbolística llega gracias a su constancia. Este año, está partiendo en muchos partidos como delantera centro y está sacando a lucir su olfato goleador. Su habilidad dentro del área aporta mucha polivalencia en el juego del Barça.
Además, algo que le aconsejaba Aitana Bonmatí era que utilizase más su pierna derecha, y es algo que ha mejorado muchísimo. A todos estos logros, hay que añadirle la UEFA Nations League que ha ganado recientemente con España como titular.
Salma Paralluelo está destinada a ser una de las mejores jugadoras del mundo. Cualidades no le faltan y tiene todo un futuro por delante. Quién le diría hace unos años que acudiría a los Juegos Olímpicos de París 2024 como futbolista y no como atleta. El Barça debe cuidar a una de sus mayores talentos muy bien porque pretendientes no le van a faltar.
¿Dónde está el techo de Salma Paralluelo?
Imagen principal: @FCBFemeni.






















