Marbella FC y Atlético de Madrid protagonizaban uno de los duelos más destacados de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey en una Rosaleda llena hasta la bandera y vestida de gala para un partido histórico para el cuadro de la Costa del Sol. El conjunto local, en pleno proceso de crecimiento como club para alcanzar el fútbol profesional de la mano de un proyecto galáctico en la Primera RFEF, recibía a uno de los equipos más en forma de LaLiga EA Sports, candidato al título de la máxima categoría española.
El Marbella afrontaba una oportunidad histórica de visibilidad mediática con un partido único que había acaparado toda la atención en la ciudad desde que se conoció el emparejamiento ante el equipo rojiblanco. La afición se había volcado para animar a su equipo en una noche mágica, impulsada por los precios populares del club en las entradas para llenar La Rosaleda. Por ese lado, éxito rotundo. Además, la hinchada local se encargó de recibir a los suyos en la llegada del autobús al estadio horas antes del partido en un espectacular recibimiento.
En clave futbolística, el técnico local, Fran Beltrán, analizaba el partido en la rueda de prensa previa al encuentro con la clara intención de competir al máximo y poner en serias dificultades a todo un Atlético de Madrid que, en los últimos meses, atraviesa un estado de forma imparable a nivel de juegos y resultados.

Casualidades de la vida, ‘El Cholo’ Simeone regresaba casi 13 años después (7 de enero de 2012) al escenario que le vio debutar como entrenador rojiblanco, en aquella ocasión ante el Málaga CF. Un técnico argentino que se mostraba muy precavido ante un rival del cual destacaba su crecimiento en los últimos partidos, en un ‘torneo del KO’ que además siempre protagoniza sorpresas.
El choque arrancó con un Marbella ambicioso, fiel a su idea de juego, dispuesto a plantarle cara a un Atlético de Madrid que salió a La Rosaleda con su XI de gala.
De vuelta en su clásico 4-4-2, el cuadro rojiblanco pivotaba su juego en torno a un Antoine Griezmann que ya apuntaba maneras desde el primer minuto de juego. Por parte del Marbella, Fran Beltrán optaba de nuevo por una defensa de cuatro, como en los últimos partidos, situando a Luis Acosta como ‘5’ puro y apostando por un centro del campo más físico con verticalidad en los extremos. Bajo palos, Dani Martín regresaba a la titularidad para proteger el arco del Marbella.

El primero en golpear fue el Atlético de Madrid al cuarto de hora de juego. Giuliano disparó cruzado desde el costado diestro que Dani Martín acertó a taponar, pero Griezmann aprovechó el rechace en el segundo palo para embocar a placer y poner a su equipo por delante en el marcador para delirio del córner rojiblanco de La Rosaleda.
El partido transcurría por las botas de Antoine Griezmann, que flotaba en la zona de 3/4 haciendo lo que quería con el balón en sus pies y generando todos los acercamientos peligrosos del Atlético, principalmente basados en la entrada por el costado diestro por parte de Giuliano y Nahuel Molina. Sin embargo, todos los disparos eran detenidos por Dani Martín, muy seguro bajo palos.
El Marbella estaba bien plantado en el terreno de juego, pero su circulación de balón era demasiado lenta como para generar peligro al Atlético más allá del balón parado. Con este escenario, el partido llegó con la ventaja mínima del Atlético al descanso. 0-1.

El Atlético de Madrid introdujo un cambio tras el descanso: Koke por Barrios. Prácticamente en el inicio el segundo tiempo, el equipo rojiblanco tuvo la sentencia del partido en su mano con un gol anulado a De Paul, al que el colegiado no dio validez por mano en el control del argentino en la recuperación sobre Yac Diori, que cometió una pérdida imperdonable como último hombre.
Dani Martín, sensacional durante todo el partido, también mantuvo vivos a los suyos con una doble parada espectacular, primero a De Paul con un disparo desde la frontal, y después a Griezmann en el rechace cuando se disponía a empujarla. Poco después, Gallagher estrellaba el balón en el palo. El partido estaba en el alambre.
Las ocasiones más claras eran del Atlético, pero el Marbella dominaba claramente el partido a través de la posesión. Luis Acosta daba un recital en el centro del campo con todo tipo de giros, pases y hasta ruletas, demostrando su enorme calidad técnica, mientras el Marbella, empujado por su público, trataba de apurar sus últimas opciones de forzar la prórroga.
Sin embargo, lejos de acercarse al tanto de la igualada, el Marbella fue alejándose poco a poco, acusando el desgaste de un partido en el que trató ‘de tú a tú’ a todo un Atlético de Madrid. Un último córner a la épica, con Bernardo entrando desde el banquillo para intentar el milagro, acabó con el partido y el sufrimiento de un Atlético que avanza a los octavos de final ante un gran Marbella (0-1).
Ficha técnica:
Marbella FC: Dani Martín, Genar (Jorge Álvarez), Luis Acosta, Duarte (Marcos Peña), Callejón, Aitor Puñal, Soto (Edwards), Marcos Olguín, Yac Diori (Dú), Dorian Jr. y Ohemeng.
Entrenador: Fran Beltrán.
Atlético de Madrid: Musso, Gallagher (Marcos Llorente), De Paul (Correa), Griezmann, Barrios (Koke), Lenglet, Nahuel Molina, Julián Álvarez (Sorloth), Javi Galán, Giuliano y Le Normand.
Entrenador: Diego Pablo Simeone.
Goles: Griezmann (0-1, min. 16).
Estadio: La Rosaleda.
Imagen principal: Edit Marta Calle.






















