Hay que hacer autocrítica. Para ganar el bronce ante Alemania, se deben cambiar muchas cosas que estaban fallando en los últimos partidos, pero sobre todo, en este último ante Brasil. La mejor versión de España no ha aparecido en sus primeros Juegos Olímpicos, donde era la clara favorita a conseguir el oro.

Una España irreconocible:
La Selección Española Femenina de Fútbol ya tuvo un gran susto en cuartos de final ante Colombia. Las de Montse Tomé comenzaron perdiendo por dos goles ante las colombianas tras varios fallos defensivos. La zaga de España no suele tener errores graves, pero en esta competición, están dejando muchos espacios, no están siendo del todo contundentes y están teniendo pérdidas en la salida de balón.
Parecía que la remontada ante Colombia serviría para que al equipo se le subiese la moral para ir a por todas a por el oro. Ganar en penaltis no era para estar orgullosas del todo después de un partido en el que no se jugó a prácticamente nada. El dominio del balón fue español, pero las ocasiones claras de peligro fueron inexistentes y la más mínima llegada de las visitantes era medio gol.
Las semifinales ante Brasil podrían haber servido sobre todo para arreglar esos problemas que estaban teniendo las españolas. Ya en fase de grupos, habían vencido a la ‘Canarinha’ con goles de Athenea del Castillo y Alexia Putellas, en un partido que España ganó con tranquilidad sin hacer su mejor fútbol.

En esta ocasión, parece que el seleccionador de Brasil había estudiado muy bien los puntos débiles de España. Montse Tomé quiso hacer una revolución en el XI y se equivocó por completo en el planteamiento. La seleccionadora dejó fuera a Alexia Putellas, ‘pichichi’ del equipo y una de las mejores del torneo, además de Laia Aleixandri, Patri Guijarro y Athenea, mientras que dio entrada a Laia Codina, Tere Abelleira, Jenni Hermoso y Eva Navarro, jugadoras que no habían gozado de tantos minutos.
Se puede intentar entender que algunos cambios podían ser por el buen rendimiento que dieron ante Colombia en la prórroga, pero dejar fuera a Alexia es algo inexplicable en este momento. Durante el partido, que comenzó muy mal por un autogol de Irene Paredes, tampoco hubo reacción a tiempo de Montse Tomé.
El cambio diferencial de Alexia Putellas llegaría en el minuto 77 de partido con 3-0 en contra en el marcador. Ella fue la mejor del partido y la que más ocasiones generó, ya que participó en los dos goles de Salma Paralluelo para maquillar el resultado (4-2).

Volver a buscar la heroica era imposible con un juego inexistente. Nada de peligro y no aparecieron las que tenían que aparecer. Fallaron jugadoras que nunca fallan como Cata Coll. Fue un partido horrible, que no debe caer en el olvido para arreglar esos errores en el futuro. No hay que ser tan duro con un equipo que nos está dando tantas alegrías.
Es cierto que no se puede hablar de fracaso, pero las expectativas estaban muy altas. Perder así contra Brasil es muy duro. España debe traerse el bronce para casa, hay equipo para eso y mucho más. La final de bronce se disputará este viernes a las 15:00 horas ante Alemania, una de sus bestias negras. Las alemanas llegan de perder contra Estados Unidos, ahora clara candidata al oro. Alexandra Popp es la líder de este equipo y las defensoras españolas no podrán cometer errores ante esta jugadora.
La cuestión es que nos hemos malacostumbrado a ganar y esto es fútbol. Hace años, no nos hubiésemos imaginado que España sería la favorita al oro. Ahora toca levantarse tras hacer autocrítica y confiar en que esta selección no va a marcharse de París sin su medalla en su primera participación en los Juegos Olímpicos.
Imagen principal: @SEFutbolFem.






















